Programa Pan Americano de Defensa y Desarrollo de la Diversidad Biológica, Cultural y Social - asociación civil

Efectos del "Niño~Niña"

 

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Portada
Prensa
Índice
Correo
 

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Sociedad

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PRESENTACION

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ANTECEDENTES

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SITUACION ACTUAL

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PERSPECTIVAS

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REFERENCIAS

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Incendios forestales

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Experiencias sobre incendios forestales en Baja California en el periodo 1996-1998

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RESUMEN

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Acuacultura

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Observaciones sociales y económicas sobre el efecto de "El Niño" en la acuacultura

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Cultivo de abulón

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Efectos de los fenómenos "El Niño" y "La Niña" en el cultivo de abulón en la Isla de Todos Santos

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Cultivo de mejillón

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Algunas observaciones sobre los efectos de "El NiÑo"de 1997-1998 en el cultivo de mejillón en la Bahía de Todos Santos

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Ostricultura

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Efectos del fenómeno "El Niño" en la ostricultura

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Pesquería del atún

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Efectos de "El Niño" en la pesquería del atún delfín

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Ranchos atuneros

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Afectación del Fenómeno "EL NIÑO", al rancho atunero de la empresa Atunera Nair, S.A. de C.V. ubicado en la Isla de Cedros, B. C.

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Resumen

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Afectaciones

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Sargazo gigante

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Observaciones en poblaciones del sargazo gigante (Macrocystis pyrifera) durante "El Niño" 1997-1998 en Baja California, México

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Vinos de Baja California

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EL clima y las añadas de los vinos en Baja California

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Eventos anormales

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Clima-Llanos de las Pampas 

Sociedad

M.C. Walter Raúl Zúñiga Castillo
Coordinador de Vinculación de la FACTULTAD DE CIENCIAS - UABC, Srio. Técnico del Sub Comité de Protección Civil y
Coordinador de la Mesa de Rec.Naturales del Sub-Comité de Desarrollo Rural del COPLADEM, AYUNTAMIENTO DE ENSENADA

PRESENTACION

La convicción de que la participación social organizada (sectores público, privado, comunitario, académico y científico), hace posible impulsar la articulación de las tareas de emergencia con el corto, mediano y largo plazo, en aquéllo en que la acción humana puede prevenir o agravar los riesgos y los desastres, frente a fenómenos naturales como "El Niño" - "La Niña", nos lleva a participar y presentar sus alcances a la luz de la experiencia reciente.

ANTECEDENTES

Ensenada ha sufrido en la historia actual, efectos de las sequías (1951-76, 1984-91) y de las inundaciones (1978-80, 1993).

De junio de 1997 a diciembre de 1998, se han realizado variadas experiencias de participación social a través del Comité Municipal de Protección Civil de Ensenada, en el cual se coordina los aportes de los tres niveles de gobierno, los sectores productivos, las ONG’s, la academia y las comunidades.

En este corto período fué posible canalizar en oportunidad los pronósticos del CICESE y de diversos organismos nacionales e internacionales, sobre la proximidad y probable magnitud de la lluvia (2 veces la media anual) por efecto del evento de "El Niño" 1997-98. Esto permitió formular, a través de la Facultad de Ciencias (Zúñiga, 1997) y del Instituto de Investigaciones Oceanológicas de la UABC, las medidas a tomar para la prevención de riesgos y contingencias.

Se realizaron labores de difusión, capacitación y organización, lo cual contó con la participación ordenada de la comunidad, tanto de las zonas urbanas como rurales del Municipio de Ensenada, a pesar de no contar con recursos económicos asignados a la prevención.

De marzo a diciembre 1998, fué posible pronosticar los eventos de incendios en el Estado de Baja California, a través del Proyecto de Investigación para la prevención de Incendios Forestales que llevan a cabo el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), la Facultad de Ciencias y el Centro de Cómputo Universitario de la Unidad de Ensenada de la UABC (Zúñiga 1998a). Las acciones del Comité Municipal de protección Civil fueron exitosas, tanto en el ámbito urbano (limpieza de maleza) como en el rural (cuidados en las quemas agrícolas y la realización de la "Fiesta del Bosque" en la Sierra de Juárez) (Zúñiga, 1998).

Esta experiencia no cuenta con un organismo municipal de carácter permanente y con capacidad técnica y de recursos, que haga posible asimilar, proyectar y potenciar las futuras actividades; que aborde las tareas de prevención como una línea estratégica articulada a la planificación del desarrollo, el mejor uso y manejo del suelo, los recursos naturales y los ecosistemas.

SITUACION ACTUAL

El Comité de Planeación de Desarrollo del Municipio de Ensenada (COPLADEM) cuenta con el Sub-Comité de Protección Civil, el cual de enero 1998 a la actualidad, ha elaborado la propuesta de Plan de Desarrollo en el área de Protección Civil la que contiene entre otros objetivos, estrategias y líneas de acción, la formación de la Dirección Municipal de Protección Civil.

PERSPECTIVAS

Un compromiso con la protección de la vida de las poblaciones de hoy y del futuro, lleva a una nueva estructuración de la organización de la protección civil en el Municipio de Ensenada. La cración de la Dirección Mpal. de Protección Civil con recursos y capacidad técnica (adecuada a un proceso de ejecución), permitiría articular el Sub-Comité de Protección Civil del COPLADEM (planificación y seguimiento) y el Comité Municipal de Protección Civil (Coordinador de las acciones, unidades de operación) en las tareas de prevención (difusión, capacitación, organización, pronósticos de corto y mediano plazo, uso y manejo sustentable del suelo y los recursos naturales), y las de contingencia (organización, logística y capacidad operativa en la víspera, durante y después de los desastres). Es en este nuevo contexto en que el sector académico y científico de Ensenada podría participar orgánicamente, apoyando el monitoreo, los diangósticos de eventos y de riesgos, la planificación del corto, mediano y largo plazos de usos del suelo y los recursos naturales, así como la capacitación de los organismos público, privado y social.

REFERENCIAS

Zúñiga C., W.R. 1997. Plan de emergencia frente a los posibles efectos del Fenómeno "El Niño". Ensenada, B.C. Julio de 1997.

Zúñiga C., W.R. 1997. El impacto del fenómeno "El Niño" y su posible aprovechammiento. Comisión Nacional de las Zonas Aridas - CONAZA. Saltillo, Coah. Diciembre 1997.

Zúñiga C., W.R. 1997 y J.I. Sepúlveda B. 1997. Prevención de los incendios forestales en el combate a la desertificación. Comisión Nacional de las Zonas Aridas - CONAZA. Gómez Palacio, Durango.

Sepúlveda B., J.I. y W.R. Zúñiga C. 1998. Una metodología de evaluación de riesgos para la prevención de incendios forestales. Programa Universitario del Medio Ambiente PUMA-UNAM. Centro Interdisciplinario de Investigación del Ambiente y el Desarrollo CIIEMAD-IPN. México, D. F.

Zúñiga C., W.R. 1998. Prevención frente al Fenómeno "El Niño": un reto para el desarrollo sustentable. Red de Impactos Biológicos de los Eventos El Niño RIBEN. Lima, Perú. 13-17 Nov.

Fuente de este material: CICESE

Incendios forestales

Experiencias sobre incendios forestales en Baja California en el periodo 1996-1998

M. C. Jorge I. Sepúlveda Betancourt
Investigador del Instituto de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias SAGAR.

Ing. Juan Ramón Cruz Domínguez
Jefe del Programa Forestal de la Sub-Delegación de Recursos Naturales de la SEMARNAP

M.C. Walter Zúñiga Castillo
Prof. Investigador de la Fac. de Ciencias de la Universidad Autónoma de Baja California

RESUMEN

Los incendios forestales son el producto de la interacción de las condiciones meteorológicas iimperantes, las características de los combustibles vegetales (vivos y muertos) y de un agente de ignición (natural o antropogénico). Así mismo, la intensidad y velocidad de dispersión del incendio está en función de la cantidad y contenido de humedad de los combustibles vegetales, la velocidad del viento y la pendiente del terreno. El conocimiento de estos factores y en particular de las alteraciones que sufren estas variables meteorológicas como consecuencia de fenómenos de impacto global como El Niño y La Niña, soon de particular interés para establecer relaciones causa-efecto de incendios forestales de gran magnitud como los ocurridos en Indochina, Australia, Brasil y México en los últimos tres años. De esta forma, el objetivo de este trabajo es el de contribuír a nivel local a este propósito, con un análisis de la infromación estadística de los incendios forestales que se presentaron en el estado de Baja California durante el período 1996-98, generada por la delegación de SEMARNAP en el Estado.

En 1996 ocurrieron 77 incendios que afectaron 17,499 ha. de este total, 3,956 ha. correspondieron a vegetación de pastizal, 12,186 ha. a vegetación de chaparral y 1,361 ha a arbolado. En 1997 se registraron 99 incendios en una superficie de 9,250 has. de las cuales 80 ha. fueron de pastizal, 9,143 has. de chaparral y 7.0 ha. de arbolado. Para 1998 el número de incendios se incrementó a 233 siendo el ayor en el período pero menor en cuanto a la superficie afectada con 1,864 has. De éstas 1,440 correspondieron a pastizales, 730 a vegetación de chaparral y 3.0 a arbolado. En este último caso, el alto número de incendios se debió a que como consecuencia de las altas precipitaciones a finales de 1997 y durante 1998, se desarrollaran una gran cantidad de pastos, los cuales, por su ciclo de vida responden a un crecimiento más dinámico que la vegetación arbustiva y arbórea; pero al mismo tiempo, terminaron su vida en un período más corto secándose y aportando un material combustible fino con alto potencial de ignición. Por otra parte, las condiciones de humedad del suelo y la humedad del año durante 1998 se extendió por un período más largo de lo normal propiciando que tanto los combustibles muertos (leñas) como los vivos (plantas) de mayores diámetros, mantuvieran un contenido de humedad relativamente alto por lo que su potencial de ignición y grado de propagación se mantuvieron en niveles bajos. Sin embargo, es de esperarse que a medida que los años subsecuentes se presenten más secos, el riesgo de incendios de mayor magnitud podrá presentarse de no tomarse las medidas de prevención adecuadas. Lo anterior se constata comparando los datos de los incendios ocurridos en los años anteriores a 1998, los cuales fueron más secos. Esta misma situación se observa dentro de un mismo ciclo anual en la región mediterránea de la entidad, en donde el mayor número de incendios y superficie afectada se ubica entre losmeses de junio y septiembre, coincidiendo en éstos, las temperaturas más elevadas, baja humedad disponible en el suelo y baja humedad del aire. Finalmente, es necesario hacer notar que el fuego en estos ecosistemas juega un papel importante en la dinámica de las comunidades vegetales, toda vez que algunas especies vegetales que lo componen requieren el fuego para su propagación y/o regeneración. De esta forma, el conocimiento más profundo de la interacción de los factores locales con los globales permitirá fundamentar una estrategia de manejo del fuego a fin de mantener un balance adecuado, tanto en su contexto ecológico como social.

Fuente de este material: CICESE

Acuacultura

Observaciones sociales y económicas sobre el efecto de "El Niño" en la acuacultura

Dr. Alfonso Aguirre Muñoz
Agromarinos, S. A. de C. V.
aaguirre@telnor.net

Un comentarista local en la radio de Ensenada, cuando se discutía con más intensidad sobre el fenómeno de El Niño - a principios de 1998 - afirmó que éste era un engendro del demonio parido por los científicos. Los radioescuchas pudimos sentir el estupor de los científicos que lo acompañaban, al endosárseles la demoníaca responsabilidad. El comentarista olvidó que se trata sólo del muy humano y por lo tanto paradójico Niño Jesús, Jesucristo.

Ocurre que ante el conocimiento racional, sistemático, útil para la prognosis, que nos permite controlar nuestro destino mejor que la brujería, no son pocas las veces que reaccionamos ciegamente. Negamos la realidad por motivos ideológicos poco claros para el sujeto o por intereses creados y muy concretos. Muchas veces por una mezcla de ambos. Durante el último fenómeno de El Niño y antes, la comunidad científica - de manera destacada el CICESE - se volcó hacia la sociedad local con bastante seguridad en sus conocimientos. Se avisó de los riesgos y las oportunidades, de las probabilidades.

En la acuacultura del ostión japonés Crassostrea gigas, siempre que se ha dado el fenómeno - hasta hace poco no reconocido con ese nombre - han ocurrido en la Bahía de San Quintín fuertes mortalidades. Esta última vez, sobre aviso, se podía reaccionar creando opciones. Agromarinos cuenta con concesión - gestionada desde la constitución de la empresa en 1991 - para cultivar almeja Chione, nativa de la región noroeste del país y representada también en la costa del Pacífico de Baja California, ciertamente con sus mayores densidades dentro del Mar de Cortés. Con la llegada de las condiciones más sureñas durante El Niño, propias de la provincia biogeográfica Panámica Tropical, por supuesto que una posibilidad para convertir el riesgo de El Niño en oportunidad, era incrementar el volumen de operación con Chione. Era la muy racional decisión hacia una adaptación dirigida. El camarón café que abundó en la bahía durante el último "El Niño", no se presentó esta vez otra posibilidad era sembrar menos ostión y minimizar pérdidas. Una opción más - no excluyente - era experimentar con mayores proporciones de ostión triploide. Frente a mortalidades reportadas para el ostión hasta del 90% por otros productores y otras regiones - libres de almejas -, el cultivar ostión triploide parece que fué una buena decisión, pues la mortalidad total del ostión de la empresa fué del 40%.

Ahora bien, en una extrañísima asociación de discursos e intereses, algunos acuacultores que no producen almeja sino sólo ostión japonés, junto con algunos funcionarios gubernamentales así como de ingenuas valoraciones desde la academia, intentaron tenazmente atribuirle la mortalidad de los ostiones a las almejas. En una difícil trasposición, el ostión japonés pasó a ser "nativo" y las almejas de la región, "exóticas". Los ostiones "ahí están" (no llegan sus semillas de Estados Unidos o de la misma Sonora); las almejas "son introducidas". Muestra de malinchismo en la biología. De sus poco valorados nombres mexicanos -arenera, china y roñosa - la almeja salvadora, una vez exorcisada, pasó a ser la California Venus Clam. Su acpetación en el mercado de exportación ha sido excelente.

Por otra parte, un beneficio no pretendido ha sido un aumento de precio en el precio del ostión, castigado por años. Gracias a El Niño, de un precio de un peso por pieza, calidad restaurante, hemos pasado a $2.75. En el caso del saco para carrito coctelero, de $170 pesos por saco, hemos pasado a $480 pesos. Un reto será conservar los precios ahora que la producción aumente.

El valor de la empresa en función de su productividad duplica ahora el valor de la inversicón fija. De haberse atenido sólo al ostión japonés, la productividad de la empresa no habría dado para pagar los costos fijos. Si no hubiese sido por el aumento en las operaciones de las almejas, aunado a la mortalidad de los ostiones, la empresa con mayor inversión en el giro y la mayor producción en el país de toda la acuacultura, estaría en bancarrota. Con la almeja se han generado cerca de 1000 empleos en todo el noroeste. El volumen de producción de almeja ya va para las 1000 toneladas anuales. El riesgo se convirtió en oportunidad socio-económica gracias al reconocimiento de la información científica.

Fuente de este material: CICESE

Cultivo de abulón

Efectos de los fenómenos "El Niño" y "La Niña" en el cultivo de abulón en la Isla de Todos Santos

Oc. Edgar Arroyo Ortega
Abulones Cultivados
Calle 12 # 238 Fondeport
Ensenada (El Sauzal) B.C.
Tel: (61)76-08-86, Fax: (61)76-39-75

Las variaciones ambientales que se generaron con los fenómenos de "El Niño" y "La Niña", han afectado al cultivo del abulón en las fases de producción de semilla en el ejido Eréndira y la fase de engorda en Isla de Todos Santos, de la Bahía de Ensenada, B.C., México. El efecto de el fenómeno de "El Niño" causó la disminución de tasa de crecimiento y el aumento en la tasa de mortalidad. Y no fué solamente por estrés térmico per se en el abulón, más bien fué un conjunto de elementos que actuaron sinérgicamente. Las variaciones de las tasas oscilaron de un 10% hasta 30% para la mortalidad en algunas generaciones y hasta 50% o menos en tasa de crecimiento. La causa obedeció a una trama compleja de relaciones ecológicas bajo nuevas condiciones fisicoquímicas (nutrientes y corrientes), y por otro lado su interacción con la operación de cultivo como la inaccesibilidad al sitio de trabajo. Desde el punto de vista ecológico, las interacciones se dieron en la baja de calidad y cantidad del alimento (debido a estrés térmico, corrientes y baja de nutrientes en el medio natural), el aumento en poblaciones de parásitos, depredadores, bioincrustaciones. Desde el punto de vista operacional, las actividades de cultivo se vieron suspendidas por pérdida de equipo e instalaciones debido a las marejadas, aumento del riesgo de trabajo en la zona de cultivo por oleaje, viento y lluvia extremos. Con el fenómeno de "La Niña", se presentó una aparente normalización de factores ambientales prevalecientes en la zona de cultivo y recuperación de los organismos cultivados. La experiencia que dejó esta situación fué la de implementar un sistema de alimentación con dietas enriquecidas, monitoreo de parásitos y de calidad de algas, ajuste de técnicas de anclaje, cursos de sobrevivencia en el mar al personal, modificaciones a equipos de trabajo.

Fuente de este material: CICESE

Cultivo de mejillón

Algunas observaciones sobre los efectos de "El NiÑo"de 1997-1998 en el cultivo de mejillón en la Bahía de Todos Santos

Oc. Sergio Guevara
Acuacultura Oceánica
Fax: 77-33-24

La empresa Acuacultura Oceánica ha venido realizando cultivos de mejillón desde 1992 en la Bahía de Todos Santos. Ell evento de "El Niño" de 1997-1998 tuvo efectos muy serios sobre el cultivo de mejillón, al grado que la producción se desplomó a menor de la cuarta parte en 1998 en comparación a 1997.

Cuando tuvimos conocimiento de que se estaba registrando un evento de "El Niño", nos abocamos a investigar las posibles repercusiones que tendría para nuestro cultivo. Consideramos tres aspectos que pudieran tener un impacto en nuestro cultivo: 1) Un incremento en la temperatura; 2) una mayor incidencia de tormentas y 3) una menor productividad.

En principio, el mayor impacto de la anomalía térmica ocurrió durante el invierno. La temperatura superficial del agua sufrió un incremento en 3 o 4 grados en relación al promedio histórico. Este incremento no representa de por sí un problema. En efecto, la temperatura de 18°C en el invierno es todavía menor a la temperatura superficial típica del verano. La cuestión es todavía más clara si tomamos como referencia que la temperatura letal del mejillón es de cerca de los 28°C comparados con los 18°C que registramos en ese invierno.

El efecto de la temperatura se observó más en la disminución de la productividad orgánica primaria. La gruesa capa de agua caliente resulta más difícil de ser movida por los vientos por lo que los eventos de surgencia se reducen drásticamente con la consecuente baja en la productividad.

Nuestros buzos observaron cotidianamente durante este invierno y primavera de 1998, una alta visibilidad producto de una baja concentración fitoplanctónica en la columna de agua. Esta baja en la productividad, o sea una menor disponibilidad de alimento, produce que el rendimiento de la carne de mejillón sea menor a lo normal. Un mejillón con bajo rendimiento, tiene poca aceptación en el mercado, sobre todo en el mercado de exportación norteamericano donde concurren productores de muchos lugares de norteamérica.

Al engordar menos, los mejillones producen menos gametos en la época de reproducción, los desoves son menos prolíficos. Por lo tanto se capta menos semilla. Al haber menor alimento en el agua, también se recuperan del desove más lentamente o de plano permanecen flacos. En estas condiciones, los mejillones se encuentran débiles y con menor fuerza en la fijación y por lo tanto más susceptibles de desprenderse de las artes de cultivo.

 Sin embargo, el mayor efecto directo sobre la capacidad de producción lo sufrimos de la manera más inesperada. Esta consistió en una invasión de patos buzos (Mellita perspicilata).

En efecto, los patos buzos que migran anualmente durante el invierno desde Canadá hacia el Sur y que normalmente van a las costas de Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit, encontraron agua tibia aquí en la Bahía de Todos Santos. Junto con el agua tibia encontraron una gran cantidad de alimento.

La zona de cultivo con más de 30 long lines de 200 metros de largo con más de tres centenares de flotadores de 200 litros resultó muy visible para los depredadores. A la llegada de unos, le siguieron otros atraídos por los primeros, generándose así un efecto cascada. Los patos buzos, que se llegaron a observar hasta profundidades de 20 metros por nuestros buzos, son sumamente voraces. Se comen la semilla de mejillón de hasta 3 cm., se la tragan y la trituran en el buche. Son tan voraces que en ocasiones comen tanto que no pueden emprender el vuelo Pero el mayor daño lo ocasionan no por lo que comen sino porque en el proceso de picotear y buscar la semilla que pueden tragar, provocan el desprendimiento y lo tiran al fondo del mar. En una ocasión logré observar en un solo día cerca de tres mil patos buzos en la zona de cultivo.

Este invierno teníamos la preocupación de que debido al aprendizaje del año anterior, los patos regresaran. Este invierno nos encontramos mejor preparados. Sin embargo, llegaron muchos menos que el año anterior. Y a los que llegaron, los "convencimos" de que siguieran su camino.

Es importante mencionar que durante el mismo período, en nuestro cultivo de ostión japonés no pudimos observar mortalidades. Si bien no registramos rendimientos de carne tan buenos como en años anteriores, el cultivo se desarrolló muy bien. Esto contrasta con las mortalidades de ostión registrada en otros lugares del noroeste de México, en varios esteros de Sonora, en San Quintín y en Laguna San Ignacio. Una diferencia importante de nuestro sistema de cultivo es que a diferencia de los cultivos de ostión que tuvieron mortalidades y se cultivan en zona de entremareas, en nuestros long lines, los ostiones se encuentran siempre sumergidos.

En la acuacultura como en todas las actividades humanas, no terminamos de aprender...

Fuente de este material: CICESE

Ostricultura

Efectos del fenómeno "El Niño" en la ostricultura

Philippe Danigo y Pedro Noriega Curtis
MARICULTIVOS SOL AZUL
Fax: 74-09-83

Desde el mes de febrero de 1998, la granja ostrícola SOL AZUL, ubicada en el Estero El Cardón, Laguna de San Ignacio, B. C. Sur, ha enfrentado mortalidades importantes de sus stocks de ostión. Estas mortalidades se presentaron en tres ocasiones puntuales en febrero, mayo y octubre, afectando de manera prioritaria la semilla y las ostrillas juveniles más que a los individuos adultos. Estas mismas anomalías fueron registradas en las granjas ostrícolas de la costa de Sonora, en Bahía Falsa, B.C. y en el estado de California, E.E.U.U., alcanzando en ocasiones, mortalidades del orden del 90%.

El análisis detallado del problema hace descartar como causantes posibles fallas tecnológicas o deficiencias de la calidad de la semilla sembrada, ya que mortalidades similares se han suscitado en zonas de cultivo geográficamente separadas, en granjas que emplean diferentes técnicas de cultivo y con semilla de diversos orígenes. Por otra parte, los análisis patobiológicos descartan por lo menos la presencia de agentes patógenos conocidos, siendo por tanto, poco probable atribuír mortandades a esta causa.

Habiendo descartado las hipótesis anteriores, se concluye que las mortandades son atribuíbles a los efectos ambientales provocados por el fenómeno meteorológico-oceanográfico conocido como "El Niño", y posiblemente también a "La Niña", ya que aunque con menor intensidad, al parecer continúan presentándose mortalidades ocasionales a la fecha. El anterior fenómeno produce alteraciones, tanto en las temperaturas del agua como en los patrones de las corrientes marinas, impidiendo la ocurrencia normal de surgencia (upwelling) que son corrientes ascendentes que aportan nutrientes, mismos que fertilizan las aguas superficiales en las que se desarrolla el fitoplancton, que constituye el alimento del ostión. Los análisis mensuales de la composición fitoplanctónica de las aguas del Estero El Cardón practicados de febrero 1998 a la fecha, revelan variaciones anormales tanto cualitativas como cuantitativas, detectando la presencia de altas concentraciones de algas criptofíceas que son indicadores de medios pobres y que además no son nutritivas para el ostión. Se desconoce, si por otra parte, se hayan presentado situaciones de fitotoxicidad.

Fuente de este material: CICESE

Pesquería del atún

Efectos de "El Niño" en la pesquería del atún delfín

Dr. Guillermo Compeán Jiménez
M. C. Michel Dreyfus León
M. C. Juan Vaca Rodríguez.
Programa Atún Delfín
Fax: 74-56-37

El Programa Nacional de Aprovechamiento de Atún y Protección del Delfín, recaba información a bordo de las embarcaciones atuneras con red de cerco que operan en el Pacífico Oriental, gracias a la participación de observadores científicos que en la actualidad cubren 50% de los viajes de pesca de la flota mexicana.

Con esta información se analiza el desempeño de la flota en términos de captura y distribución de esfuerzo en un período anormalmente cálido y otro de temperaturas normales. Se compara también la distribución de diversas especies que son o no objetivo de la pesquería.

Fuente de este material: CICESE

Ranchos atuneros

Afectación del Fenómeno "EL NIÑO", al rancho atunero de la empresa Atunera Nair, S.A. de C.V. ubicado en la Isla de Cedros, B. C.

Oc. Armando Villarreal C.
Atunera Nair, S.A. de C.V.
Calle 4ta. No. 409 B, Desp. 3
Ensenada, B.C. 22800
Tel: 78-10-70, 78-37-91
Fax: 74-09-86, 78-30-03

Resumen

La empresa Atunera Nair, S. A. de C. V., se vió seriamente afectada durante el fenómeno de "El Niño" 1997-1998. Afectando tanto nuestra pesquería tradicional del atún aleta azul, así como modificando el clima regional y ocasionando fenómenos que nunca se habían registrado en la localidad. Así como también hubo una afectación directa de los organismos en cultivos.

Afectaciones

Temperaturas altas en el área de engorda, que afectó tanto el crecimiento del pescado, sus hábitos alimenticios, incrementando la mortalidad de los organismos en cautiverio, ya que según literaturas consultadas, la temperatura máxima letal para esta especie es de 17°C y las temperaturas máximas registradas en el área de engorda en la Isla de Cedros oscilaron cerca de los 30°C.

Las temperaturas altas ambientales en el área de engorda y en general en la región, ocasionaron en septiembre de 1997 que subiera hasta esas latitudes el huracán "Nora", el cual generó pérdidas muy grandes para la empresa, tanto en infraestructura, como en más del 50% de la producción de esa temporada.  

Fuente de este material: CICESE

Sargazo gigante

Observaciones en poblaciones del sargazo gigante (Macrocystis pyrifera) durante "El Niño" 1997-1998 en Baja California, México

Lydia B. Ladah y José A. Zertuche
Universidad Autónoma de Baja California
Instituto de Investigaciones Oceanológicas
Ensenada, B. C., México

Macrocystis pyrifera o sargazo gigante es un recurso ecológica y económicamente importante, forma extensos bosques o mantos que proveen habitat, refugio y alimento a numerosas especies con valor comercial, como abulón, langosta y erizo.

Este recurso se cosecha comercialmente y es el segundo más explotado por volumen en Baja California. Las poblaciones de Macrocystis pyrifera se encuentran distribuídas a lo largo de la costa de Baja California desde la frontera con E.U.A. hasta Baja California Sur, cerca a Bahía Asunción. Los mantos de la parte norte se encuentran separados de los del sur por una discontinuidad de 300 km. en la Bahía Vizcaíno.

Poblaciones de Macrocystis son afectadas adversamente por altas temperaturas y la asociación de bajas concentraciones de nutrientes. Durante El Niño 1997-98, se registraron altas temperaturas, bajos nutrientes y fuertes tormentas asociadas a condiciones de "El Niño". Estas condiciones causaron una desaparición total de las poblaciones al sur de Vizcaíno y un fuerte decaimiento en las del norte.

En octubre de 1997, cuando las temperaturas se aproximaron a 20°C en laspoblaciones del norte y 25°C en las del sur, los mantos sufrieron un decaimiento en sus partes superficiales (docel o ‘canopy’) y una reducción en su densidad en el norte mientras todos los mantos del sur desaparecieron. Aunque hubo una gran desaparición a lo largo de la costa, el recurso presentó una recuperación relativamente rápida (un año) comparado a eventos pasados de El Niño (dos años o más). Para diciembre de 1998, losmantos llegaron a la superficie en ambos lados y mostraron reclutamiento y aumento en el número de frondas por planta. Todo ésto a poco más de un año después de uno de los más fuertes eventos de El Niño

Fuente de este material: CICESE

Vinos de Baja California

EL clima y las añadas de los vinos en Baja California

Ing. Hugo D’Acosta L.
Bodegas de Sto. Tomás

Se ha dicho mucho al respecto de la influencia que tienen los diferentes años en la calidad de los vinos, hay quien piensa que los años nones son mejores que los pares o que los vinos blancos no cambian con los diferentes años. La realidad es mucho más compleja y responde a un gran número de factores. Aquí listamos algunos "tips" que le ayudarán a entender mejor qué pasa con la calidad de la uva en las diferentes añadas.

La primer premisa: cada región está sujeta a su propia condición climática. Por ejemplo: los vinos de zonas septentrionales están más propensos a las variaciones climáticas. En estas zonas se considera un elemento de calidad, las añadas donde hay una acumulación de calor durante el verano mayor a la media.

En los valles vitivinícolas de Baja California las cosechas presentan por lo general variaciones moderadas algunas veces medias y rara vez extremas entre sus añadas. Por lo que consideramos la calidad de nuestros vinos más consistente.

Por otra parte en los años secos se obtienen uvas que permiten obtener vinos con mayor concentración de sabores.

Por último, es siempre deseable un invierno estable, una primavera templada y un verano moderadamente cálido. Las condiciones climáticas que suceden a partir del envero (inicio de la maduración), son determinantes y definen la calidad de la uva, especialmente en la armonía y elegancia del vino.

1997 se caracterizó como un año seco, con un fin de invierno e inicio de primavera templado, de muy buena floración, gracias a un rango de temperatura diurno atípicamente estable. La maduración fué muy regular y obteniéndose condiciones "elegantes", la uva presentó una excelente concentración y balance. Definitivamente un año para recordar, excepcional en los tintos y muy bueno en los blancos.

1998 el año de "El Niño" nos trajo la temporada de lluvia más abundante de este siglo y lo que normalmente es un período de lluvias invernal, éstas se extendieron durante la mayor parte de la primavera. La floración y formación de racimos fué complicada, la maduración se desarrolló en condiciones de humedad, el verano fué menos caluroso y más tardío que lo habitual y aunque los balances de acidez fueron muy buenos, hubo en algunos viñedos enfermedades. La concentración de las uvas fué media. La gama aromática es buena, los vinos más suaves y de duración media. Muchos de los vinos de 98 estarán listos antes de sus homólogos del 97.

Eventos anormales
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Lluvia abundante

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Positivo en la recuperación de mantos

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Negativo en la distribución del año alta

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Humedad relativa alta

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Negativo por la mayor presencia de enfermedades fungosas

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Positivo por la menor evapotraspiración

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Temperaturas estivas abajo de la media

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Negativo fruta expuesta a un mayor período de enfermedades

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Positivo buen balance de acidez, mayor gama aromática.

1999 - El año de "La Niña" hasta el momento se ha caracterizado por un invierno frío. Positivo para disminuír la incidencia de enfermedades y obtener un inicio de brotación regular. Escasas lluvias que con lo que quizás tendremos una mayor concentración de sabores.

De tener una primavera (fines de abril, principios de mayo) con noches inusualmente frías de floración y el amarre del fruto será muy deficiente lo que daría como consecuencia un año de baja producción.

Fuente de este material: CICESE

Clima-Llanos de las Pampas

Otro año humedo, agravado por el niño

Buenos Aires, 2 de febrero (Télam).- Más de la mitad de la pampa húmeda soportará exceso de lluvias otra vez este año cuando 'El Niño' vuelva a afectar el clima del país, según previsiones de centros internacionales que estudian el fenómeno.

   "El Niño volverá a acentuar la fase húmeda que soporta la región más rica del país desde hace tres décadas y que persistirá en los próximos veinte años", estimaron especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).  

   Pero la experiencia ha demostrado también a los investigadores que hay una combinación irregular de inundaciones con focos de sequía, que exige una lectura menos simplista, información apropiada y precauciones de parte del agro.  

   Los mapas de precipitaciones del Servicio Meteorológico Nacional demuestran, por ejemplo, que en el "Año Niña" de 1998 a 1999 -el extremo seco opuesto a El Niño- hubo zonas pampeanas donde llovió igualmente en exceso.  

   "No podemos esperar que la situación se supere naturalmente, los productores en el campo deben tomar precauciones para el exceso y la falta de lluvias por igual", explica el ingeniero agrónomo César Rebella, del Instituto del Clima del INTA-Castelar.  

   La simple decisión de cortar el pasto está conectada hoy en el campo con previsiones meteorológicas a 24, 48 y 72 horas, elaboradas con datos sobre la atmósfera que proveen satélites y analizan computadoras con modelos matemáticos. 

   La importancia que adquirirá la actividad agropecuaria como fuente de divisas este año torna más sensible aún la relación agro-clima: muchos productores endeudados pueden perder su última posibilidad de reunir fondos y seguir adelante.  

   En este contexto, según los análisis de distintos centros internacionales que estudian el fenómeno de El Niño, el 60 por ciento de la región pampeana tendrá más lluvias de lo normal. 

   "Lo que no se sabe es dónde precisamente van a caer", hace notar Rebella. De hecho, otro 20 por ciento de la misma región tendrá un promedio de lluvias normales y el restante 20 por ciento sufrirá sequías.  

   "Estamos en presencia de un escenario de lluvias superiores a lo normal, que se volverá riesgoso si coincide con áreas ya inundadas", afirma el responsable del Instituto del Clima.  

   Las señales recogidas por la meteorología indican que la Pampa atraviesa todavía una "etapa húmeda activa", que puede durar "un par de décadas más" y que no escapa de las anteriores experimentadas en los siglos XIX y XX, explica Rebella.  

   La Laguna de Mar Chiquita (Córdoba) aumentó cinco veces de tamaño en los últimos veinte años y otros reservorios de referencia tampoco se reducen; el régimen de lluvias, la intensidad de las precipitaciones en tormentas y la suba de napas confirman la misma estimación.  

   Por el contrario, en la Patagonia persiste una fase seca: baja el caudal de los ríos y se vacían los lagos.  

   El Niño es uno de los "forzantes" climáticos que puede cambiar el comportamiento del agua y la temperatura de una región, y lo hará otra vez este año, aunque de manera "moderada", según los especialistas.  

   En la pampa, el fenómeno provoca el aumento de las lluvias en primavera y otoño. Este año se pronostica un calentamiento que alcanzará el máximo en nuestra primavera. 

   El INTA recomienda a los productores que mejoren caminos, transporte y almacenaje porque la cosecha gruesa es muy buena en las más de 15 hectáreas de soja, maíz y girasol, y su levantamiento coincidirá con el exceso de lluvias en marzo y abril.  

   Hay decisiones estratégicas y tácticas que esperan a un productor agropecuario; las estratégicas, como rotar las distintos cultivos, no se pueden modificar con un pronóstico meteorológico.  

   "Pero -explica Rebella- el clima entra en las tácticas. Decidida la rotación del maíz, por ejemplo, se puede elegir entre variedades de distintos tipos, de ciclo corto, mediano o largo", según la cantidad de lluvias que se pronostique.  

   El especialista del INTA recomienda para este año un ciclo corto de maíz, porque viene mucha lluvia: "Al menos, se trata de no perder. No importa si después no llueve tanto: no se ha perdido. Lo mismo se adapta a la ganadería, para la alimentación en corral (feedlock) o en pastoreo". (Télam).-  

Fuente: S.I.A. ~ Anne Blanchard

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Última modificación: Sábado, 11 de Junio de 2005