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Barrera Larsen

 

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1. Primeros datos (2002-2003)

2. Se profundiza la investigación (2004)

3. Barrera Larsen (2005)

 

 

Primeros datos (2002-2003)

Science. La Nación. Octubre 2003. Datos satelitales y obtenidos directamente en el terreno que fueron reunidos por científicos de las universidades de Cambridge (UC), Londres (UCL) y Bristol (UB), y colegas del Instituto Antártico Argentino (IAA) muestran que la Barrera de Hielo Larsen se está desintegrando rápidamente. Desde 1992, el adelgazamiento suma 18 m sobre la tasa esperada.

 

 

Infografías  La Nación

 

Frente del sector norte de la Barrera de Larsen, en las cercanías de la Base Matienzo. Allí, la pared helada alcanza los 25 metros

Foto: IAA

 

 

 

 

 

Los 70.000 km2 de hielos flotantes (un área similar a la de Escocia o a la de la provincia de Entre Ríos) bordean la costa este de la Península Antártica, en el extremo norte del continente blanco. Durante varias décadas, su calentamiento gradual y los episodios de desintegración han estado sujetos a extenso debate científico. Si bien se acepta en general que estos eventos están relacionados, las observaciones anteriores no pudieron esclarecer el modo del colapso o el origen del calentamiento climático.

Este estudio ofrece la primera evidencia de un desequilibrio de largo período y grandes extensiones, y muestra que la barrera puede haberse vuelto crecientemente vulnerable por causa del sostenido adelgazamiento.

La altura de la Barrera Larsen viene registrándose a intervalos regulares desde 1992 con una precisión de 20 centímetros desde el altímetro del Satélite Europeo de Teledetección. Las mediciones revelaron un claro patrón de descenso de la superficie del hielo.

Si bien la fusión o desintegración del hielo flotante no contribuye al aumento global del nivel del mar, la redistribución del agua previamente congelada puede tener consecuencias en los patrones de circulación oceánica. La fusión adicional de decenas de gigatoneladas de hielo anualmente libera a los océanos una cantidad de agua fría equivalente a la descarga anual del río Santa Cruz (ocho veces la descarga del Támesis).

De mantenerse las tasas actuales de fusión, el sector remanente alcanzará en el próximo siglo el espesor que tenía la actual barrera en el momento de su colapso; antes aún si se incrementara por el calentamiento oceánico.

El doctor Andrew Shepherd, de la Universidad de Cambridge, cree que estos resultados suministran un enfoque novedoso para las investigaciones acerca de la naturaleza del calentamiento climático en la Península Antártica: "Hemos demostrado que la Barrera de Hielo Larsen ha ido adelgazando progresivamente debido a los efectos combinados de la fusión de hielo superficial y basal. Este desequilibrio, que no había sido detectado, puede suministrar un vínculo simple entre el calentamiento climático regional y las desintegraciones sucesivas de grandes porciones de la barrera, y sugiere que deberían tenerse en cuenta las fluctuaciones del océano circundante en toda evaluación futura del cambio climático", afirmó.

El ingeniero Pedro Skvarca, del IAA, viene conduciendo expediciones sobre la Barrera de Hielo Larsen desde hace 20 años. Las mediciones de terreno recolectadas por el Instituto Antártico Argentino han permitido estimar la extensión de fusión en la superficie de la Barrera de Hielo Larsen. Skvarca se encuentra actualmente en la Antártida recolectando datos adicionales sobre glaciares tributarios de esta barrera.

 

Se profundiza la investigación (2004)

Geophysical Research Letters. La Nación. Septiembre 2004. En el verano de 2002, una pared de 700 kilómetros cuadrados de hielo que se levantaba sobre la costa este de la Península Antártica -la barrera de Larsen B- fue noticia cuando su colapso arrojó a las aguas del mar de Wedell más 500.000 millones de toneladas de hielo en tan sólo tres meses. Como el evento había sido previsto por los científicos, lo que atrajo la atención de los medios sólo fueron sus imágenes.

Por aquel entonces se creía que este fenómeno, resultado directo del calentamiento global, no revestía mayor impacto en los glaciares adyacentes. Ahora, expertos en glaciares argentinos y norteamericanos han demostrado que las barreras de hielo son imprescindibles para la estabilidad de los glaciares que detienen en su camino al mar. En ausencia de la barrera de Larsen B, los cinco glaciares adyacentes perdieron hasta 38 metros de altura en los seis meses posteriores a su colapso.

"Hemos podido determinar que las barreras de hielo cumplen un papel definitorio en la contención y la dinámica de los glaciares que los alimentan", dijo a LA NACION el ingeniero Pedro Skvarca, del Instituto Antártico Argentino, coautor del estudio publicado en la revista especializada Geophysical Research Letters.

"Esta es la primera vez que el hombre puede observar lo que sucede cuando quitamos las barreras de hielo -agregó- y constituye además un experimento de lo que podría suceder con las masas de hielo que se encuentran más al Sur."

Aunque el ingreso en el océano antártico de las masas glaciares hasta ahora contenidas por la barrera de Larsen B no ha tenido un impacto significativo sobre el nivel de los océanos, en el futuro la probable destrucción de barreras de hielo de mayor tamaño (algunas poseen una superficie superior a los 400.000 kilómetros) no pasará inadvertida. Según Skvarca, "si se derritiera el hielo de la Península Antártica el nivel de los océanos aumentaría algunos decímetros, pero si lo que se funde son los glaciares de la región occidental de la Antártida el aumento sería de seis metros".

"El derretimiento de barreras de hielo más grandes de la Antártida podría tener un efecto real en el aumento del nivel de los océanos", confirmó Ted Scambos, investigador de la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos, y coautor del estudio, del que también participaron expertos de la NASA.

En la Antártida, explicó Skvarca, "los glaciares que fluyen hacia la costa forman barreras de hielo, plataformas de gran espesor que flotan sobre el mar. Juntos, el glaciar y la barrera de hielo forman un sistema estable que puede perder su estabilidad ante temperaturas más cálidas".

El insidioso proceso que destruye estas moles de hielo comienza cuando los veranos excesivamente cálidos funden la nieve y el agua resultante penetra a través de las grietas del glaciar y se abre paso hasta la base de la barrera de hielo que lo contiene. Entonces sólo es cuestión de tiempo para que las fisuras hagan jirones de la pared de hielo. Y cuando eso pasa, ahora sin ningún muro que lo contenga, el glaciar comienza a resbalarse hacia las aguas. "Hemos observado que después del colapso de Larsen B la velocidad a la que fluían los glaciares que la alimentaban aumenta hasta seis veces", señaló Skvarca. Eso fue lo que redujo la altura del glaciar que comenzó a precipitarse hacia el mar de Wedell. "Todo el hielo del glaciar que se pierde contribuye a aumentar el nivel de los océanos".

Como esto no ocurría con las barreras de hielo (que mientras son una extensión del glaciar flotan sobre el mar y ocupan un volumen similar al que posteriormente ocuparán sus fragmentos), durante años se pensó que el impacto de su desintegración era mucho menos importante que lo que revelan ahora los glaciólogos.

Por Sebastián A. Ríos de LA NACION. LA NACION | 22.09.2004 | Página 9 | Ciencia/Salud

Barrera Larsen 2005

Fractura en el glaciar de Larsen-B. Fuente: La Nación

PARIS (AFP).- El derretimiento de enormes masas de hielo de la plataforma glaciar de Larsen-B, en la Antártida, es el mayor de los últimos 10.000 años y se vincula con el calentamiento del planeta, según un estudio que publica hoy la revista científica Nature.

En enero de 1995 y febrero de 2002, esta plataforma, situada a lo largo de la península Antártica, sufrió dos desprendimientos mayores en su parte norte, que se fragmentó luego en varios icebergs.

El segundo afectó cerca de 3250 km cuadrados, una superficie mayor que la de Luxemburgo. Este tipo de desprendimientos no se había registrado nunca antes en el actual período interglaciar; es decir, en los últimos 10.000 años, subraya en su artículo de Nature el equipo del profesor Eugene Domack, del Hamilton College de Clinton (al este de Nueva York, Estados Unidos).

Los investigadores analizaron seis muestras de sedimentos de zonas vecinas a la antigua plataforma Larsen-B y constataron que ésta permaneció durante largo tiempo intacta antes de comenzar lentamente a perder espesor durante este período interglaciar.

Luego, grandes porciones de hielo se desprendieron en los últimos años, debido al calentamiento del planeta, que es más pronunciado en la península Antártica, sobre el mar de Weddell, que en otras partes de la Antártida y de la Tierra en general.

Como resultado, la plataforma glaciar Larsen-B perdió en los últimos años una superficie de cerca de 12.500 km cuadrados en total, señalan los autores. Ya en 2003, un equipo de investigadores dirigidos por Andrew Shepherd, de la Universidad de Cambridge (Gran Bretaña), había constatado que entre 1992 y 2001 el espesor de la plataforma había disminuido a razón de unos 30 centímetros por año.

"El calentamiento del océano ha vuelto progresivamente más delgadas las capas inferiores de la barrera de hielo", estimaban estos investigadores.

Frente a la península, el mayor iceberg del mundo, llamado B-15, con una superficie de 11.655 km cuadrados (equivalente a la de Jamaica), se desprendió en marzo de 2000 de la plataforma glaciar de Ross. Posteriormente se dividió en varios pedazos, el mayor de ellos bautizado B-15A (de 160 km de largo).

En enero de este año, los expertos esperaban que el iceberg, que se movía a una velocidad de dos kilómetros por día, chocara contra el glaciar Drygalskiy, cerca de bases científicas de EE.UU. y Nueva Zelanda, y se temía además que la colisión amenazara la supervivencia de dos colonias de pingüinos emperador.

Pero el derrotero de la mole de hielo, seguido de cerca por el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), terminó cuando, debido probablemente a la poca profundidad de las aguas en esa zona, el B-15A finalmente encalló.

Link corto: http://www.lanacion.com.ar/727087

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Última modificación: Miércoles, 22 de Marzo de 2006