Buenos Aires, agosto de 2002.-

 

Argentina atraviesa una de las crisis más profundas de su historia, que no es sólo económica y social, sino también moral y cultural.

La magnitud de la misma puede hacernos perder claridad sobre algunos aspectos esenciales del género humano. Quiero hacer referencia especial a sus derechos básicos elementales: educación, salud, alimentación, entre otros.

Parece mentira que en este país, mundialmente reconocido por sus riquezas naturales, nuestra gente más humilde no tenga acceso al alimento.

Creo que esto obedece fundamentalmente a la falta de decisión de los gobernantes de tomar el tema alimentario y nutricional como lo que debe ser: una verdadera Política de Estado.

Para encontrar caminos para construirla, hemos empezado por el principio: reunir en un Foro Nacional a los expertos de todo el país en materia de nutrición y alimentación, con el objetivo de que la toma de decisiones sobre políticas alimentarias no se realice sin tener en cuenta el aporte de los que dedicaron toda su vida al estudio y tratamiento de esta temática.

De este encuentro surgieron conclusiones que quiero compartir con usted.

En ellas aparecen claramente delineadas obligaciones del Estado a nivel Nacional, Provincial y Municipal y de la sociedad toda, es decir, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, universidades, centros de investigación, entre tantos otros.

Entiendo que debemos asumir un compromiso ético y que, hacerlo realidad, depende de cada uno de nosotros, para que alguna vez en la Argentina nadie quede excluido de lo que definí al principio como derecho básico elemental: el Derecho a la alimentación.

Quiero agradecer especialmente a todos los participantes, que compartieron su tiempo, conocimiento y experiencia en estas jornadas, en especial a la Dra. Elena Musmano –una de las pioneras de la nutrición en la Argentina-, a la Dra. María del Carmen Morasso -Unicef-, a los Dres. Enrique Jacoby –OPS- y Cecilio Morón –FAO- y a Unicef por su apoyo y auspicio institucional al Foro. Por último, quiero reafirmar mi compromiso de seguir trabajando en el logro de la efectivización de sus propuestas.

 

Hilda Beatriz González de Duhalde

Presidenta Honoraria

Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales


 

SÍNTESIS DE CONCLUSIONES DEL FORO PARA UN PLAN NACIONAL DE ALIMENTACION Y NUTRICION

 

EVALUACION DE LA SITUACION ALIMENTARIA NUTRICIONAL DE LA POBLACION

OPTIMIZACIÓN DE PROGRAMAS Y ACCIONES DE ASISTENCIA ALIMENTARIA NUTRICIONAL

Población Focalizada

Metas Nutricionales

Metas Alimentarias Nutricionales Autosustentables

Modalidades y Estrategias de Ejecución más Convenientes

Modalidades de Gestión de las Intervenciones

Modalidades de Monitoreo y Evaluación

Criterios de Incorporación de Comidas Preparadas Deshidratadas

Criterio para la Fortificación de Alimentos

SEGURIDAD ALIMENTARIA: ASPECTOS MACROSOCIALES

SEGURIDAD ALIMENTARIA: ASPECTOS MICROSOCIALES

CALIDAD E INOCUIDAD ALIMENTARIA

EDUCACIÓN ALIMENTARIA NUTRICIONAL (EAN)

En el corto plazo

Criterios de Incorporación de la Soja

SÍNTESIS DE LAS CONCLUSIONES DEL FORO PARA UN PLAN NACIONAL DE ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN

Listado de participantes

 

 

 

EVALUACION DE LA SITUACION ALIMENTARIA NUTRICIONAL DE LA POBLACION

 

·        Desde el punto de vista nutricional, por su profundidad, esta crisis se puede caracterizar como de acceso a los alimentos; esto es, se trata de mucho más que de una crisis socio-económica.

·        La presente es una situación inédita porque sobre un escenario predominante de transición nutricional que en los últimos años mostraba un incremento del sobrepeso se insertó el hambre.

·        La situación presente exige, en primer lugar, priorizar aquellas acciones destinadas a satisfacer de manera inmediata el hambre de la población.

·        En ese contexto, es necesario priorizar acciones tendientes a fortalecer a los operadores espontáneos y brindar pautas de orientación que permitan mejorar lo que ya está en marcha, reforzando la presencia del Estado con mayores recursos económicos y para regular y coordinar el funcionamiento de los mismos y auditar el cumplimiento de normas de seguridad alimentaria.

·        Es necesario trabajar en políticas de Estado permanentes, procurando que la asistencia se acote a la emergencia, aunque priorizando las acciones destinadas a satisfacer de manera inmediata el hambre de la población. Esas políticas de Estado deben apoyar y potenciar las innumerables iniciativas solidarias que han puesto en marcha de manera espontánea comedores comunitarios para sectores de población que los necesitan.

·        Las políticas de alimentación y nutrición deben tender a mejorar la situación nutricional de las familias, garantizando un efectivo acceso a los alimentos de acuerdo a su cultura y necesidades a través de ingresos suficientes. Adicionalmente, es necesario comprometerse a promover la educación alimentaria nutricional como herramienta adecuada de corto, mediano y largo plazo.

·        Que la fragmentación de los programas no fragmente a las familias.

·        Se definieron los siguientes grupos de población a fin de ordenar la discusión de los problemas nutricionales más prevalentes que padecen y las alternativas de intervención adecuadas para su solución.

 

·        GRUPOS DE POBLACIÓN VULNERABLES:

Ø         Niños menores de 2 años PRIORIDAD 1

Ø         Niños de 2 a 5 años

Ø         Escolares

Ø         Adolescentes

Ø         Mujeres a lo largo de todo el ciclo reproductivo:

Ø         mujeres en edad fértil

Ø         embarazadas                                  PRIORIDAD 1

Ø         nodrizas

Ø         Adultos mayores de ambos sexos

 

 

Grupo de población vulnerable

Problemas más prevalentes

Intervenciones

NIÑOS MENORES DE 2 AÑOS

q       Anemia

q       baja talla

q       sobrepeso

q       desnutrición aguda

q       carencias vitamínicas

q       Lactancia materna exclusiva hasta el 6º mes y extensión  de la lactancia por el período de tiempo más prolongado posible.

q       Alimentación complementaria oportuna y adecuada

q       Prevención de anemia con las medidas anteriores más ligadura oportuna del cordón umbilical, más alimentos fortificados con hierro destinados a este grupo etáreo

q       No intervenir en sobrepeso y obesidad a estas edades

q       Educación a las familias sobre alimentación, crecimiento y desarrollo y control de salud.

NIÑOS DE 2 A 5 AÑOS

 

q       Baja talla

q       Sobrepeso

q       Desnutrición aguda

q       Más allá de los 3 años de edad, la baja talla no responde con crecimiento compensatorio, es preciso prevenirla en los primeros 3 años de vida.

q       A partir de los 2 años pueden iniciarse actividades de prevención de sobrepeso en aquellos niños que lo requieran, promoviendo hábitos adecuados de alimentación y actividad física.

q       El grupo objetivo en las intervenciones sobre desnutrición deben ser las familias vulnerables desde el punto de vista social, a través del control de salud, la asistencia alimentaria a los hogares y la educación alimentaria – nutricional.

q       En los Comedores infantiles, priorizar la calidad de la dieta.

ESCOLARES

q       Polarización : sobrepeso y obesidad por un lado y situaciones de hambre por el otro.

q       Dificultad en la selección de beneficiarios de programas alimentarios (focalización)

 

q       Priorizar la calidad de la dieta en las prestaciones de los Comedores

q       Educación alimentaria-nutricional y actividad física incorporadas a las currícula escolares

q       Desayuno escolar para todos los niños (independientemente de su estado nutricional) y brindarse en la primera hora para mejorar el rendimiento.

q       Considerar la captación de los niños no escolarizados a través de la detección de familias de riesgo.

ADOLESCENTES

q       Obesidad – sobrepeso

q       Retardo de crecimiento lineal con obesidad (grupo de mayor riesgo)

q       Anemia

q       Déficit de ingesta de calcio en una edad crítica para la dotación final de calcio de un individuo

q       Desestructuración de los hábitos alimentarios y de la comensalidad, trastornos de la conducta alimentaria no especificados

q       Alcohol

q       Educación alimentaria-nutricional curricular

q       Actividad física en ámbito seguro (la escuela puede ser una opción adecuada)

q       Intervenciones sobre el kiosko escolar para promover oferta de alimentos adecuados

 

MUJERES EN EDAD FÉRTIL

q       Anemia

q       Intervalos intergenésicos cortos y multiparidad que deplecionan los depósitos nutricionales y condicionan la salud

q       Sobrepeso. Prevención de enfermedades crónicas no transmisibles del adulto.

q       Adecuadas políticas de procreación responsable

q       Actividad física y educación alimentaria-nutricional para la prevención del sobrepeso

q       Mejorar el estado nutricional de nutrientes críticos promoviendo la formación de depósitos corporales de los mismos por medio de intervenciones nutricionales universales, por ejemplo, fortificación de alimentos básicos con hierro y ácido fólico (prevención del bajo peso al nacer y malformaciones congénitas).

q       La mujer es el sujeto principal de las estrategias de educación alimentaria-nutricional por su posición en el hogar.

EMBARAZADAS

q       Anemia (Chaco: 36%, Tierra del Fuego: 38%, Ciudad de Córdoba: 31%)

q       Factores de riesgo de bajo peso al nacer: Bajo peso previo de la mujer, baja talla, insuficiente aumento de peso. Algunos estudios parciales demuestran un incremento en las tasas de bajo peso al nacer (CREP, Gran Rosario, incremento de 3 puntos en 8 años; Tucumán aumento de la tasa actual, comunicaciones personales)

q       Criterios de mayor riesgo:

- Extremos de edad     (adolescentes y añosas)

- Intervalo intergenésico corto

- Bajo peso

q       Control adecuado desde salud (calidad del control y no sólo número de controles)

q       Promover el derecho al control

q       Preparación para la lactancia (nutrición adecuada y educación)

q       Mejorar los registros de la Historia Clínica Perinatal para contar con instrumentos de monitoreo del estado nutricional

q       Prevención previa con folatos (mediante fortificación de la harina) para disminuir la incidencia de prematurez y malformaciones

q       Garantizar la provisión de suplementos farmacológicos de hierro y folatos durante el embarazo.

NODRIZAS

q       Déficit de calcio, vitaminas del grupo B y A, zinc.

q       Energía insuficiente en la dieta y/o inadecuado aumento de peso durante el embarazo

q       Calidad de los ácidos grasos de la dieta

q       Control puerperal

q       Apoyo a la lactancia materna

q       Consejería sobre prevención de embarazos

 

ADULTOS MAYORES

 

q       Acceso a los alimentos: dificultades económicas y por funcionalidad.

q       Seguridad alimentaria en situaciones de riesgo social

q       Se verifica una disminución de las prestaciones alimentarias dirigidas a este grupo (el programa ASOMA no ha sido reemplazado, el programa Pro-Bienestar ha disminuido sus recursos)

q       Déficit de vitaminas B12 y fólico. Raquitismo por falta de exposición solar

q       Garantizar la seguridad alimentaria

q       Considerar el aumento de las prestaciones

 

 

·        Los recursos humanos y las estructuras existentes son suficientes para realizar las intervenciones necesarias. Es preciso coordinar las actividades entre los distintos sectores y garantizar un mínimo de presupuesto para atender a las situaciones emergentes, sin duplicar estructuras.

·        Generar un consenso académico mínimo sobre 4 ó 5 líneas clave de intervención para que todos los sectores manejen los mismos mensajes.

·        La posibilidad de generar un sistema de vigilancia de la situación nutricional requiere en primer lugar la creación de ámbitos permanentes de análisis y planificación.

 

 

 

OPTIMIZACIÓN DE PROGRAMAS Y ACCIONES DE ASISTENCIA ALIMENTARIA NUTRICIONAL

 

Tipos de intervenciones más adecuadas para asistir la situación de emergencia alimentaria

·        Evitar diferenciar entre emergencia alimentaria y recomendaciones a largo plazo.

·        Los tipos de intervenciones deben estar basados en una política alimentaria nutricional de Estado, con decisión de ejecutarla, definiendo puntos de coincidencia entre Programas con un eje rector centrado en una política clara y nacional de alimentación.

·        La intervención debe constar de tres pilares fundamentales: educación alimentaria nutricional, promoción de la alimentación auto-sustentable y asistencia alimentaria.

·        Formulación y unificación de criterios nutricionales en todas las intervenciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales.

·        Los recursos destinados a la atención de la problemática alimentaria deberán ser intangibles y presupuestariamente protegidos por el Estado Nacional.

 

Población Focalizada

·        Familias bajo la línea de pobreza.

 

Metas Nutricionales

Metas Alimentarias Nutricionales con Asistencia Directa de Alimentos e Insumos

·        50% de las recomendaciones del valor calórico total de las familias asistidas y el 50% de las recomendaciones de hierro y calcio.

Metas Alimentarias Nutricionales Autosustentables

·        Completar el 100% de las recomendaciones, favoreciendo la producción, conservación y consumo familiar y comunitario de alimentos.

 

Modalidades y Estrategias de Ejecución más Convenientes

·        Acompañar todas las intervenciones con acciones educativas alimentarias nutricionales.

·        Fomentar la planificación participativa como estrategia para involucrar la población beneficiaria en un rol de sujeto activo y como espacio para generar y canalizar las iniciativas locales.

·        Favorecer la conformación de redes locales para la producción, distribución y comercialización de alimentos para programas sociales, facilitándole a los pequeños productores la inserción en el circuito productivo y de comercialización por parte de los organismos provinciales y nacionales.

·        Hacer respetar la exención impositiva del impuesto valor agregado (IVA) en la leche en polvo o fluida para programas sociales e incorporar esta metodología a un grupo de alimentos básicos.

·        Detectar y mantener la vigilancia alimentaria nutricional de toda la población, involucrando a los beneficiarios de los programas sociales y revalorizando el rol de los agentes sanitarios y comunitarios.

·        Identificar comunicadores locales y estatales en los que se pueda viabilizar el flujo de información.

 

Modalidades de Gestión de las Intervenciones

·        Normativas y pautas consensuadas a nivel nacional, con ejecución descentralizada, articulando a los actores involucrados en los distintos niveles (Nacional, Provincial, Municipal y Local)

·        Valorizar el espacio para las iniciativas de la comunidad fortaleciendo la red social.

 

Modalidades de Monitoreo y Evaluación

·        Retomar el rol de los Institutos Nacionales en acciones de capacitación, investigación, monitoreo, servicios, diagnóstico.

·        Optimizar los mecanismos existentes, agregando la evaluación de las metas nutricionales.

·        Involucramiento de la sociedad (control social en la evaluación).

·        Comunicar y publicar los resultados de las evaluaciones.

 

Criterios de Incorporación de Comidas Preparadas Deshidratadas

·        Las preparaciones deshidratas no se recomiendan en los comedores escolares y comunitarios por:

-        Falta de aceptación cultural.

-        Desfavorecer la participación de la comunidad en la elaboración de las comidas.

-        Por ser incompletos en nutrientes si no van acompañados de verduras, frutas frescas, carnes, huevos.

-        Quedan excluidos frutas y vegetales deshidratados que oportunamente resulten más económicos según la región y la época del año.

 

Criterio para la Fortificación de Alimentos

·        Se recomienda que la fortificación de alimentos no sea de uso masivo e indiscriminado, sino que responda a necesidades puntuales.

 

 

 

SEGURIDAD ALIMENTARIA: ASPECTOS MACROSOCIALES

 

·        La inseguridad alimentaria está ligada a la pobreza, lo que limita el acceso a los alimentos. Se requieren políticas específicas para revertir esta situación, en especial de generación de ingresos y empleo.

·        Es necesario que exista una política de Estado permanente para el tema de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

·        Tener en cuenta y dar cumplimiento a los compromisos internacionales vigentes.

·        Se requieren políticas de producción y abastecimiento que contribuyan a aumentar la autosuficiencia alimentaria.

·        Fortalecer políticas de abastecimiento alimentarias para facilitar el acercamiento de pequeños y medianos productores al consumidor (Ferias francas, mercados locales, venta directa, etc.)

·        Propiciar el marco legal (especialmente en los aspectos impositivo y bromatológicos) que eliminen los obstáculos que impiden que la producción de pequeños y medianos productores llegue al mercado.

·        Arbitrar medidas para aprovechar el potencial productivo de muchas tierras que hoy no están siendo utilizadas para este fin.

·        Preservar y fortalecer los recursos genéticos del sistema agroalimentario para garantizar a mediano plazo la seguridad alimentaria en un marco de desarrollo sustentable.

·        Aprovechar el modelo de gestión y la estructura del programa Prohuerta para otras iniciativas sobre seguridad alimentaria.

·        Implementar medidas para garantizar los recursos económicos para programas como Prohuerta u otros que contribuyen al desarrollo de una agricultura urbana.

·        Facilitar un encuentro de organizaciones de base que estén llevando a cabo emprendimientos, para el intercambio y sistematización de experiencias y la formulación de propuestas. Es esencial garantizar que la población afectada tenga participación en el diseño e implementación.

·        Promover la constitución de una Comisión intersectorial de Seguridad Alimentaria y Nutrición con base legal, para que permita su continuidad a nivel nacional, regional, provincial y municipal cuya funciones serían:

-        estimular la elaboración de planes de acción para la alimentación y la nutrición en las jurisdicciones que no lo tienen y apoyar la ejecución de los ya elaborados,

-        articular programas,

-        movilizar recursos humanos y financieros,

-        constituirse en un ámbito para el análisis intersectorial de información relevante sobre seguridad alimentaria y para facilitar conocimiento de las potencialidades de cada sector y promover la toma de decisiones.

 

 

 

SEGURIDAD ALIMENTARIA: ASPECTOS MICROSOCIALES

 

·        La seguridad alimentaria se define como el derecho de todas las personas de disponer de una alimentación cultural y nutricionalmente adecuada y suficiente y de los medios para su adecuada utilización biológica y cultural.

·        Los aspectos microsociales hacen referencia a las estrategias de los hogares y las acciones que a través de las políticas públicas inciden en la seguridad o inseguridad alimentaria. No se refieren a las políticas macroeconómicas sino más bien a las formas que estas toman en los niveles locales.

·        Al hablar de seguridad alimentaria no podemos hablar solamente de los hogares, de la sociedad civil o de los alimentos, sino que deberíamos abordar la distribución de los alimentos al interior de los hogares, ya que es en este ámbito donde los alimentos se transforman en platos de comida y es en esta transformación donde se incluyen las características culturales que dan sentido a qué, cuándo y con quién comer, quién y cómo disponer de las sobras, entre otras decisiones.

·        Representaciones acerca de lo comestible y las condiciones de comensalidad, qué alimento y qué preparación es mejor para cada edad, género y estado de salud, quién y cómo debe comer cada cosa, quién debe proveerlo, quién y cuándo servirlo, quién y cómo disponer de las sobras marcando diferencias étnicas, sociales, etarias y de género, que sesgan la distribución intradoméstica. Este cúmulo de factores culturales construye identidades a través de las prescripciones que conocemos “nuestros gustos” o “nuestras comidas”.

 

Introducción de la noción de seguridad alimentaria en los aspectos microsociales para el conjunto de programas y acciones de asistencia alimentaria

·        Resulta necesario generar -a través de las políticas públicas- un marco sociopolítico en los aspectos macrosociales que permita sostener y potenciar las estrategias microsociales.

·        En todos los programas relacionados con la Seguridad Alimentaria debe promoverse la participación activa de los actores y de las organizaciones de la sociedad civil de la comunidad local en aspectos de formulación, seguimiento y evaluación de programas de asistencia alimentaria.

·        Promover y fortalecer los programas de producción, en particular los agrícolas, valorizando las capacidades de trabajo regionales que permitan generar productos utilizables en los programas alimentarios.

·        Necesidad de articulación entre programas que permitan un mejor aprovechamiento de los recursos y una cobertura más adecuada.

 

Utilización de la canasta básica de alimentos

·        Desarrollar canastas locales como una herramienta apropiada que permita orientar acciones y microemprendimientos respetando la diversidad, la promoción de las economías locales y regionales y el aprovechamiento de los recursos naturales.

·        Considerar en el diseño y evaluación económica de los programas el concepto de canasta básica total, que incluye alimentos y servicios.

 

Optimización de los recursos del hogar en sus estrategias de consumo

·        Considerar la aparición de mercados semiformales e informales en el abastecimiento alimentario, garantizando la presencia del Estado en aspectos bromatológicos y sanitarios, sin que esta presencia implique una ruptura de estos canales alternativos.

·        Adecuar los marcos regulatorios que permitan la inclusión de estos circuitos alternativos, contemplando las particularidades de estos canales.

·        Desarrollar estrategias de difusión y educación alimentaria-nutricional que orienten a los hogares en relación con los diferentes canales de abastecimiento.

·        Promover sistemas de organización comunitaria que permita simplificar la cadena de comercialización, vinculando productores – consumidores y abaratando los precios.

·        Generar sistemas más transparentes en la comercialización de productos a través mercados concentradores, de manera de abaratar los precios de alimentos. Como ejemplo se destaca la necesidad de diferenciar la fijación de precios en el playón de entrega en los mercados concentradores frutihortícolas

·        Se propone el análisis de la eliminación del IVA en los alimentos básicos del consumo de hogares pobres.

·        En el corto plazo, se propone su eliminación (del IVA) en la compra de alimentos por parte de los hogares que reciben programas de sostenimiento del ingreso.

 

Incorporación de una visión de la seguridad alimentaria en la comercialización de alimentos

·        Promover que el circuito formal de abastecimiento realice ofertas sobre una canasta básica nutricionalmente adecuada.

 

Estrategias posibles que rescaten las identidades alimentarias

·        Reconocimiento de las potencialidades locales y sus organizaciones, a fin de optimizar las acciones programáticas (situación que en el caso de las comunidades aborígenes está contemplada en la Constitución Nacional).

·        Favorecer la utilización de los recursos silvestres, adoptando los mecanismos que permitan realizarlo en forma sustentable.

·        Favorecer los modelos programáticos que tiendan a promover la comensalidad familiar, sin desconocer el rol de los comedores en esta situación de emergencia.

 

Promoción de circuitos de abastecimiento alimentario de los niveles locales

·        Reconocimiento de las diferentes organizaciones surgidas con este objetivo, tales como clubes de trueque, ferias francas, circuito directo productor-consumidor, y el rol indelegable del Estado en el asesoramiento técnico en la inocuidad alimentaria.

·        Promover y fortalecer organizaciones y sistemas de financiamiento alternativos.

 

Promoción de microemprendimientos

·        Cualquier propuesta de promoción de emprendimientos productivos debe tener en cuenta los riesgos sanitarios y establecer necesariamente un sistema de asesoramiento accesible y una articulación intersectorial entre todos los actores involucrados.

·        Promover el aprovechamiento de los recursos naturales, favoreciendo la utilización de energías alternativas.

·        Aprovechamiento del programa de Jefes y Jefas de Hogar, para que a través de un trabajo articulado entre programas se generen proyectos que transformen el subsidio en riqueza genuina a través de la producción agrícola que además del autoconsumo genere un excedente que pueda ser aportado a circuitos de intercambio solidario y/o comercializable.

 

 

 

CALIDAD E INOCUIDAD ALIMENTARIA

·        El tema de la inocuidad de los alimentos no se puede separar de los problemas de nutrición.

·        La notificación, a pesar de los esfuerzos realizados desde el año 1996, es baja y los brotes estudiados, escasos.

·        Si no sabemos cuáles son las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA) prevalentes en nuestro país, no conoceremos qué alimentos son los que representan mayor riesgo y qué factores intervienen en la enfermedad. Por lo cual, se hace más difícil la implementación de estrategias de prevención y control.

·        Profundizar el conocimiento de la situación sanitaria de los alimentos en nuestro país y, de esta forma,  poder  abordar los problemas propios de cada comunidad

·        Los sistemas de seguridad alimentaria tradicionales  se han basado  en establecer normas para definir las condiciones que debe reunir un alimento para ser  considerado inocuo, contar con sistemas para detectar aquellos alimentos que no cumplan con las normas y retirarlos del mercado, penalizando a quienes tuvieran responsabilidad en la  elaboración o expendio de alimentos en forma insegura. Estos sistemas han demostrado ser ineficaces para disminuir la ocurrencia de enfermedades y posiblemente la situación se agrave en el futuro con la aparición de nuevos  riesgos emergentes, ya que los mencionados sistemas actúan en forma reactiva y no preventiva.

·        Realizar un enfoque integral y multidisciplinario, considerando toda la cadena de producción, procesamiento y distribución de los alimentos, sin olvidar el rol que cumple el consumidor al  incorporarse a la cadena de protección del alimento una vez que el alimento abandona el lugar de expendio. En el mundo de hoy se espera contar con un consumidor exigente, racional, crítico, capaz de seleccionar los alimentos que considere más sanos.

·        Es obligación de todos asegurar que los alimentos que se producen y manipulan resulten inocuos y satisfagan los requerimientos de la legislación alimentaria, y las autoridades de control deben verificar su cumplimiento. Por esto, los involucrados en la producción, el transporte, la preparación y el consumo de los alimentos deben recibir información al respecto. La educación es lo único que puede persistir en el tiempo.

·        Los productores, procesadores y comerciantes de alimentos deben operar según los principios de buenas prácticas agropecuarias, de higiene y manufactura. La producción, el procesamiento y otras operaciones de manipulación de alimentos deben ser analizadas con el propósito de identificar peligros y evaluar los riesgos asociados, estableciendo un sistema para controlar la producción en estos puntos.

·        La realidad Argentina da lugar al nacimiento de microemprendimientos particulares de producción de alimentos, a veces como único sustento familiar, y los productos elaborados son comercializados en ferias de trueque, en las calles, rutas, etc.  Resulta importante llegar a las personas que elaboran esos alimentos, con el fin de que conozcan y apliquen las Buenas Prácticas Agropecuarias y de Manufactura, para disminuir los riesgos de contaminación tanto de los productos frescos como elaborados y prevenir enfermedades.

·        Las unidades locales de base -organismos municipales, comunales, etc.- son las que verdaderamente  conocen esa realidad y por lo tanto, constituyen el vehículo de contención más eficaz de dichos sectores, integrándolos en un sistema de aseguramiento de la inocuidad alimentaria.

 

Educación y comunicación

·        Mejorar la capacitación del personal que elabora, provee y distribuye alimentos por medio de la implementación de cursos para manipuladores.

·        Promover la formación de profesionales que trabajan en el control de alimentos a través de cursos de capacitación para inspectores bromatológicos regionales orientados a la prevención y teniendo en cuenta los hábitos alimentarios regionales y locales, destacando el rol educativo, más que punitivo.

·        Promover convenios con las Universidades a fin de implementar sistemas de pasantías calificadas, especialmente con aquéllas ubicadas en las cercanías de cada Municipio. Los alumnos actuarían bajo la coordinación de sus docentes universitarios formando parte de programas integrados avalados por las autoridades sanitarias locales, provinciales y nacionales.

·        Mejorar los servicios de información al consumidor, suministrando conceptos de seguridad alimentaria, manipulación higiénica de alimentos, enfermedades transmitidas por alimentos y su prevención, y la importancia de una dieta equilibrada.

·        Crear un sistema de educación alimentaria, impartiendo conocimientos acerca de cadena alimentaria, buenas prácticas agropecuarias, de manufactura, higiene, procesos, ETA y su prevención y derechos del consumidor, en los niveles educativos primarios y secundarios capacitando, además, a los docentes.

·        Poner en funcionamiento una Red Nacional de Instituciones para el intercambio de información, con el propósito de promover y difundir las actividades que se desarrollan en el país sobre seguridad alimentaria en los distintos Organismos gubernamentales y no gubernamentales, y de evitar la duplicación de las mismas en cada región llevando al mal uso y/o aprovechamiento de los recursos humanos y económicos.

 

Enfermedades transmitidas por alimentos

·        Fortalecer los equipos multidisciplinarios regionales existentes en el país para la investigación epidemiológica de las ETA y crear otros, donde sea necesario, que estén preparados para actuar en casos de emergencia sanitaria de origen alimentario.

·        Confeccionar un mapa de situación de riesgo en nuestro país con respecto a las ETA considerando las regiones sanitarias ya existentes a efectos de ordenar y organizar el manejo de la información.

·        Estimular la notificación de brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos, de forma que el estudio de los mismos suministre una base para establecer políticas de prevención y control adecuadas.

·        Implementar programas de concientización dirigidos a médicos que destaquen la importancia de notificar cuadros compatibles con ETA e informar a los pacientes -en especial a aquéllos vulnerables como los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y los individuos inmunocomprometidos- acerca del impacto de los riesgos microbianos sobre su salud.

·        Promover que los niveles locales tomen la responsabilidad de recolectar y analizar la información acerca de los brotes de ETA.

·        Lograr la coordinación de las áreas involucradas (epidemiología, bromatología, sanidad animal, etc.) para aumentar la sensibilidad del sistema de vigilancia de estas enfermedades.

·        Democratizar la información. Permitir el libre acceso a la información obtenida a través de una página web, boletines y otras opciones. Alentar la investigación para identificar factores de riesgo, a fin de instalar conductas de prevención en la comunidad.

 

Seguridad alimentaria

·        Estimular la descentralización del sistema alimentario hacia Municipios y Comunas (nivel local), articulando el mismo con la Provincia y la Nación cuando los productos salgan de ellos. Es decir, conformar áreas de Seguridad Alimentaria a nivel local, articuladas con organismos gubernamentales y no gubernamentales (Universidades, Productores, Consumidores).  El Muncipio/Comuna actuaría como organizador de sus necesidades.  El criterio de aplicación estaría sustentado en las Buenas Prácticas Agroalimentarias, de Manufactura y Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control, orientadas a las necesidades y costumbres locales.

·        Promover en cada Municipio/Comuna la existencia de un responsable profesional de Seguridad Alimentaria con título habilitante en el área de alimentos.

·        Fomentar la actualización dinámica de las regulaciones del Código Alimentario Argentino.

·        Impulsar la coordinación, auditoría y asistencia por parte del nivel central a las Autoridades Provinciales y, de ser requerido,  Municipales/Comunales.

·        Reforzar la capacidad operatoria de todas las regiones sanitarias de nuestro país.

 

 

EDUCACIÓN ALIMENTARIA NUTRICIONAL (EAN)

 

·        la Educación Alimentaria Nutricional debe ser incluida en la Política de Estado en tanto aporta al desarrollo de las capacidades de las personas. Para ello debe reunir ciertos requisitos primordiales: continuidad, permanente actualización y metas claras y bien definidas, y apoyo gubernamental.

·        La educación, lo mismo que la alimentación son derechos básicos del ser humano.

·        La Educación Alimentaria Nutricional es una herramienta imprescindible para que la población pueda decidir sobre una alimentación saludable desde la producción, selección, compra, manipulación y utilización biológica de los alimentos.

·        La EAN trasciende la información: revaloriza, revisa, incorpora actitudes, valores y prácticas y desarrolla destrezas que mejoran la situación personal, familiar y comunitaria. Tiene en cuenta la persona, su grupo y su cultura, aprovechando los recursos disponibles.

·        La propuesta educativa debe atender a la emergencia y trascenderla planteándose objetivos a mediano y largo plazo. Debe incluir una reflexión profunda de las políticas alimentarias desde la producción, comercialización y consumo de los alimentos. A su vez debe facilitar la recuperación de la autonomía y dignidad de las personas a partir de su inclusión en el circuito productivo.

·        La EAN es una condición necesaria, pero no suficiente para la superación de la problemática alimentaria.

·        La actual situación sensibiliza a la población a la recepción de mensajes, siendo vulnerable a informaciones contradictorias y a veces sin sustento científico. Esto representa una oportunidad para instalar la EAN en todo en país.

·        En Cuanto a Acciones Para la Emergencia, se debe trabajar en base a proyectos, no en acciones aisladas; éstos deben incluir líneas de trabajo a corto mediano y largo plazo:

En el corto plazo

·        Implementar talleres de EAN ( no solo clases de cocina)

·        Capacitación presencial y a distancia de promotores de salud, maestros, agentes de trabajo socia, líderes comunitarios, comunicadores, familias y consumidores, etc.

·        Uso de los comedores escolares y comunitarios como espacio para la EAN

En el mediano y largo plazo:

·        Incorporar a la currícula educativa los contenidos de EAN empezando desde la enseñanza inicial y básica promoviendo un abordaje tranversalizador de los contenidos curriculares básicos y la incorporación de nuevas metodologías de enseñanza-aprendizaje que involucren diferentes ámbitos de la comunidad escolar: quioscos saludables, asamblea escolar, huertas, granjas, etc.

·        Revisar la currícula docente y fortalecer la capacitación tanto en la formación académica como en el trabajo comunitario.

·        Se propone incoporar la temática Alimentación y Nutrición en todas las carreras que tengan injerencia directa e indirecta en el sistema alimentario y nutricional de la población. Ej. Economía, Agronomía, derecho, etc.

·        Toda acción que tenga que ver con la distribución de alimentos, preparación, y utilización de los mismos debe tener un componente educativo y contar con el respaldo de un profesional de  la nutrición y el apoyo de otros profesionales

·        Realizar alianzas con medios masivos de comunicación, formadores de opinión y comunicadores para incluir contenidos educativos en su discurso (programa de cable, novelas, micros radiales, páginas web, etc.).

·        Realizar campañas educativas con continuidad en el tiempo.

·        Utilizar fechas claves (semana de la lactancia, día del nutricionista, día de la alimentación) para enfatizar la magnitud de la presencia en los medios.

·        Utilizar los espacios gratuitos de los que dispone el estado para incluir mensajes del EAN.

·        Indicar a la asociación de medios de comunicación del país la necesidad de que los mensajes referidos a la alimentación sean respaldados por profesionales idóneos.

·        Conformar al interior del Consejo Nacional de Políticas Sociales un grupo interdisciplinario que cumpla funciones de asesoría técnica, conformado por profesionales de la salud, la nutrición, ciencias sociales, y de la educación y comunicación con trayectoria comprobada y en representación de las asociaciones científicas y asociaciones profesionales

·        Establecer convenios de articulación y asesoramiento de cámaras de comercio, con el propósito de orientar ofertas de productos y difusión de información adecuadas.

 

 

Criterios de Incorporación de la Soja

 

Dado el auge que ha tomado el consumo de la soja, el Foro para un Plan Nacional de Alimentación y Nutrición trató este tema:

·        Es habitual que la desnutrición se asocie con deficiencias de proteínas y que la solución del problema alimentario pueda provenir del empleo de la soja, que existe aparentemente buena disponibilidad a través de donaciones de los productores. La soja es una excelente proteína y tiene un elevado valor energético (el mayor de todas las leguminosas) en razón de su alto contenido de aceite, que es de muy buena calidad. Pero es deficitaria en muchos nutrientes, y por su alto contenido de fitatos interfiere en la absorción del hierro y del zinc; tampoco es una buena fuente de calcio. La soja no es una panacea nutricional y sólo debe considerarse como parte de la alimentación de la población, incluyéndola como el resto de las legumbres.

·        Tal como se presenta, la inclusión de la soja se presta a controversias; se debería considerar a la soja como un complemento en una dieta diversificada.

·        Fomentar, también las donaciones de otros alimentos, pero es importante que se garantice la calidad e inocuidad de los mismos.

·        En cuanto al uso de la Soja, se recomienda puntualizar cuál es su real valor nutricional, su uso adecuado como complementación en el marco de una alimentación variada y completa, y la recomendación de no denominar a la bebida obtenida de la soja (jugo) como “leche”, pues no la sustituye de ninguna manera.

·        La utilización de soja debe contemplar el impacto ambiental y social, los requerimientos de capacitación para su adecuada utilización, la dificultad de su incorporación en el contexto de la cultura alimentaria y las consideraciones nutricionales que desaconsejan el uso en niños menores de 5 años y especialmente en menores de 2 años. En este grupo etáreo, el único alimento a base de soja que puede utilizarse son “las fórmulas a base de aislado proteico de soja debidamente suplementadas con los aminoácidos limitantes, vitaminas y minerales adecuados a sus requerimientos, por indicación profesional en casos particulares”


SÍNTESIS DE LAS CONCLUSIONES DEL FORO PARA UN PLAN NACIONAL DE ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN

REALIZADA POR LA DRA. MARÍA DEL CARMEN MORASSO

 

Agradezco a los organizadores de este Foro en nombre de UNICEF y en el mío propio esta invitación a realizar el cierre de las conclusiones técnicas del mismo.

Los 6 grupos de trabajo acaban de expresar precisas, coherentes y bien fundadas conclusiones. Son más de 100. Me resulta difícil a pocos minutos de haberlas oído, realizar una síntesis de ellas. Cada una tiene peso propio a la vez que forma parte de una especie de mapa que habrá que transformar en hoja de ruta para definir la Política Alimentaria que el país requiere y la crisis actual demanda con urgencia.

Por ello me referiré a los valores que atraviesan esas conclusiones.

En primer lugar el valor de la verdad que está implícito en esta convocatoria. La verdad de admitir, como lo hicieron ayer el Ministro de Salud y la Jefa de Gabinete Social, que esta crisis afecta la Seguridad Alimentaria de muchos hogares argentinos. Este sinceramiento nos permitió a los participantes del foro abocarnos a trabajar partiendo de un diagnóstico compartido: hay hambre. ¿Qué hacer para paliarla?.

También destaco la actitud temeraria de los organizadores en tanto las conclusiones de este Foro si bien no son vinculantes para futuras acciones constituyen un marco de referencia de lo deseable y a nuestro entender posible en materia de Alimentación y Nutrición en la Argentina.

El Foro afirmó los siguientes principios y valores: 

·        El garantizar a todos los ciudadanos y en especial a los excluidos el acceso a los alimentos es responsabilidad del Estado y por ende debe ser colocado en el ámbito de la Política Pública. El rol del Estado en la puesta en marcha de una estrategia adecuada es indelegable.

·        Esa estrategia debe ser integral y excede la simple provisión de alimentos en la emergencia. Distintos sectores del Estado deben confluir para evitar los efectos de la crisis. (Desarrollo Social, Educación, Salud, Trabajo entre otros).

·        Aún en la crisis, los ciudadanos tienen derecho de acceder a una alimentación de la mejor calidad posible.

·        Los alimentos a promover y eventualmente a proveer deben expresar respeto a nuestra cultura alimentaria.

·        Los programas deben dirigirse a las familias. Si bien dentro de ellas hay miembros especialmente vulnerables como los niños pequeños y las mujeres embarazadas y en edad fértil, los que tienen que recibir especial atención.

·        Las acciones deben preservar la dignidad de quienes las requieren, en tanto son titulares de derecho a una adecuada alimentación. Esa dignidad, requiere asumir que las familias no son meras beneficiarias por caridad. Ellas pueden y deben involucrarse activamente en las acciones para que éstas sean sustentables. Necesitan ser capacitadas en la producción y mejor selección de los alimentos disponibles, en las formas de proteger la salud de sus miembros. Necesitan que las acciones les hablen de un SÍ enfático de toda la sociedad al valor de sus vidas y sus destinos. La crisis es una oportunidad para emponderar a las familias, y en especial a las mujeres para enfrentar hoy situaciones de sobrevivencia y en el futuro mejorar la calidad de vida.

·        La solidaridad es reconocida como un valor clave de toda la sociedad para compartir y disminuir la brecha de la inequidad en el acceso a los bienes básicos. El fortalecimiento de redes locales se considera fundamental componente de cualquier estrategia. Esa solidaridad se ha expresado en la actitud generosa de los participantes al compartir conocimientos, experiencia y pensamiento en estos dos días de trabajo.

Representantes de programas del Estado, universidades, ONG’s, sociedades científicas, y organismos internacionales hemos trabajado juntos respondiendo a esta convocatoria y expresamos nuestro deseo de colaboración desde el lugar en que podamos ser útiles.

Esperamos que las conclusiones de este Foro tengan la fuerza suficiente para trascender el papel en el que fueron escritas y contribuyan a generar acciones que mejoren la equidad y dignidad de los argentinos frente a la crisis.

 

Dra. María del Carmen Morasso

UNICEF


Listado de participantes

A continuación adjuntamos el listado de participantes que se acreditaron al Foro

 

Nelly A. de Peirano, Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia

Miguel Abraham, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Maria Luisa Ageitos, Unicef

Juan José Agriello, Consejo Federal de Inversiones

Elda Susana Agüero, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Patricia Aguirre, Ministerio de Salud

Delfina Albaizeta, Ministerio de Salud

Graciela Alice, Instituto Superior Experimental de Tecnología Agropecuaria

Marcelo Alvarez, Secretaría de Cultura

Carlos Ameri

Ana Maria Amestoy

Raúl Andreachi, Ministerio de Desarrollo Social

Rosa María Antico, Universidad de Belgrano y Uces

Cristina Antunez, Ministerio de Desarrollo Social

Alejandro Bacesto, Ministerio de Desarrollo Humano y Trabajo - Provincia de Buenos Aires

Alejandro Bagato, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Nora Bahamonde, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

María Esther Balanza, Universidad Nacional de Cuyo

Beatriz Ballario, Caritas

Maria Eugenia Balza, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Mariana Batista

Luisa Bay, Sociedad Argentina de Pediatría

Cristina Benedetti, Consejo Federal de Inversiones

Alicia Bermejo, Sagyp

Marisa Biec

María Inés Bogomolny, Programa Emergencia Alimentaria

Damián Bonari, Ministerio de Economía

Gerardo Borcales

Gaston Bordelois, Ministerio de la Producción

María de la Paz Bossio, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Elda Brandoni, Universidad de Buenos Aires - Escuela de Nutrición

Sergio Britos, Ministerio de Salud

Leticia Broggi

Lucila Bunge, Caritas

Luis Caballero, Ministerio de Desarrollo Social

Salvador Daniel Cabuli, Universidad de Buenos Aires - Escuela de Nutrición

Elvira Calvo, Ministerio de Salud

Guillermo Cambiazzo, Centro de Tecnología e Industrialización de Alimentos – Inti

María Elena Carfi, Laboratorio Bromatológico - Mercado Central de Buenos Aires

Marcelo Carrasco

Lidia Carrizo, Universidad Nacional de Córdoba

María Carrizo de Lukestik, Hospital "Melchora Figueroa de Cornejo"

Jorge Castex, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

José Catalano, Indes – Minifundios

Carlos Cattaneo, Programa Social Agropecuario – Sagpya

Candela Cedrón

Liliana E. Cerdan, Ñu Ñu – Asociación de Ayuda Materna

Roberto Ceretto, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

María Julia Cerutti

María Laura Cerutti

Jorge Cirigliano

María Inés Copertari, Comisión Asesora de Lactancia Materna

Rubén Correa, Universidad Nacional de la Plata

Ma. Josefina Corzo, Ministerio de Salud de Tucumán

Elena Cossani, Universidad Nacional de Entre Rios

Mara Costa, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Mónica Couceiro de Cadena, Universidad Nacional de Salta - Facultad de Ciencias de la Salud

Facundo Crosta, Ministerio de Economía

Cinthia Crowe, Ministerio de Desarrollo Social

Cristina Cufré, Pami

Diego Daguerre

Silvia Daveggio, Ministerio de Salud

Clara Davila, Consejo Federal de Inversiones

Claudia de Lisio, Ministerio de Desarrollo Social

Matías de Nicola, Instituto Nacional de Alimentos

Hilda de Schena, Universidad de Buenos Aires

Cecilia  Delpech , Ministerio de la Producción

Pablo delPino, Ministerio de la Producción

Cecilia  Di Risio, Universidad de Belgrano

María Dianda, Secretaría de Cultura

Alberto Diaz, Universidad Nacional de Quilmes

Marcela Diaz, Universidad Nacional del Comahue

Daniel Díaz, Inta - Programa Prohuerta

Roxana Dodino, Ñu Ñu – Asociación de Ayuda Materna

María Angélica Domecq, Federación Argentina de Graduados en Nutrición – Fagran

Francisco Donofrio, Ministerio de Salud de Tucumán

Carmen Dopico, Ministerio de Economía – Indec

Daniela Doumerc, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Cristina Downey, Consejo Federal de Inversiones

Pablo Duran, Ministerio de Salud

Rosa María Durante, Ministerio de Salud

Hernán Espina

Sandra Fachelli, Ministerio de Economía

María Eugenia  Farias, Universidad de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta)

María delCarmen Fernández, Iram

Noemí Fernández de Bocalandro, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Karen Ferreyra, Ministerio de Desarrollo Social

Estela Fierro, Ministerio de Desarrollo Social

Nestor Fuertes, Sagpya

Marcelo Gallini, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología - Secyt/ - Dirección de Bromatología - Santa Fe

Liliana Gamarra, Ministerio de Desarrollo Social

David Gaón, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Mónica Garat, Fundación Banco de Alimentos

Julio Garcés, Universidad Nacional del Comahue

Walter García, Ministerio de la Producción

Luis Garcia Azzarini, Ministerio de Salud

Gerardo Gargiulo, Coordinadora de Las Industrias de Productos Alimenticios - Copal

Daniel  Ghiringhelli, Universidad Nacional de Quilmes

Rubén Gilardi, Secretaría de Cultura

Mónica Patricia Gisolfi, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Nélida Rita Giusti, Hospital de Chascomús

Sofía T. R.  Göldy, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Celia Gomez, Ministerio de Salud - Cenareso

María Ana Gomez, Ministerio de Desarrollo Social

Patricia Gomez, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Carlos Gonzalez, Inta – Congreso

Jorge A. Gonzalez, Universidad Adventista del Plata

Rolando  Gonzalez, Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe)

Ana Lía González, Universidad Nacional de Córdoba - Escuela de Nutrición

Graciela González, Ministerio de la Producción

Ginés Gonzalez García, Ministerio de Salud

Myriam Gorban, Asociación Bonaerense de Dietistas y Nutricionistas

Maza de Schefer Graciela , Universidad Juan Agustín Maza

Alicia Granger

Fernando Gray, Ministerio de Desarrollo Social

Guillermo Alfredo Guida, Ministerio de Desarrollo Social - Inta – Prohuerta

Adriana Gullerian, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Gabriela Hamilton, Ministerio de Salud

Patricia Hartenstein, Ministerio de Desarrollo Social

Pablo  Hendlin, Universidad Maimónides

Pablo Herrero

Elena Argina Hidalgo de Ávila, Ministerio de Desarrollo Social - Inta – Prohuerta

Susana Holubica, Consejo Federal de Inversiones

Letizia Hossly

Miguel Huerga, Ministerio de la Producción

Julio Hurtado, Unicef

Leonor Incarbone, Ñu Ñu – Asociación de Ayuda Materna

Marcelo Insfran

Enrique Jacoby, Ops-Washington-Asesor Regional del Programa de Alimentación y Nutrición

Patricia Jauregui

Liliana Jubany, Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales

Celia Isabel Juiz, Centro Nacional de Investigaciones Nutricionales

Inés Kasulin, Ministerio de Desarrollo Social

Naum Kliksberg, Ministerio de Desarrollo Social

Rebeca Kloosterman, Ministerio de Desarrollo Social

Marta Kreser, Ministerio de Economía – Indec

Silvia Langini, Universidad de Buenos Aires

Patricia Langlais, Secretaría de Cultura

Avelino Lastra, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Marcela Adriana Leal, Universidad Maimónides

Adriana Lecuna, Programa de Emergencia Alimentaria

Silvia  Lema , Universidad Nacional de Entre Rios

María Concepción Lena, Consejo Federal de Inversiones

Norberto Liwski, Ministerio de Desarrollo Social

Pilar Llanos, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Beatriz Llorens, Ministerio de Salud

Elsa N Longo, Ministerio de Salud

José F. Lopez, Iram

Alicia Lopresti, Ministerio de Desarrollo Social

Liliana Lound de Chesini, Universidad Nacional de Entre Rios

Maximiliano Luisio

Mónica F. Lumelli, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Julio Luna, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Graciela Macuglio, Caritas Santa Fe - Programa Soja Es Vida

Graciela Mangini, Consejo Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia

Alan Manoukian, Fundación Banco de Alimentos

Silvia Virginia Martinez, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Edgardo Jorge Martínez, Instituto Superior Experimental de Tecnología Agropecuaria

Julio Massara, Ministerio de la Producción

Gilda Mato, Instituto Superior Experimental de Tecnología Agropecuaria

María Angélica Mattenet, Consejo Federal de Inversiones

Guillermo Mayer, Consejo de Coordinación de Políticas Sociales

Carmen Mazza, Hospital Garraham

Roxana Medin, Universidad de Buenos Aires

Adriana Medina, Ministerio de la Producción - Secretaría Pyme

Graciela delValle Melek, Ministerio de Salud de Tucumán

Pablo Ernesto Mendez

Enrique Méndez, Ministerio de la Producción

Carlos Merenson, Ministerio de Desarrollo Social

Eduardo Merlo, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Miguel Mojo, Secretaría de Cultura

Maria A. Montagnani, Programa Pro-Huerta/Inta

Marcos Monteverde, Instituto del Alimento de Rosario

Maria delCarmen Morasso, Unicef

Claudia Moreno, Universidad Nacional del Comahue

Elsa Moreno, Universidad Nacional de Tucumán - Facultad de Medicina

Cecilio Moron, Fao

Dolores Muro

Elena Musmanno, Comisión Católica Argentina Para la Campaña Mundial Contra El Hambre

María Angélica Nadal, Universidad del Salvador

Arturo Navarro, Ministerio de la Producción

Matilde Navas, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Tomás Nelson, Programa Social Agropecuario – Sagpya

Jorge Neme, Ministerio de la Producción

Delia Ana Nin, Ministerio de Desarrollo Social de Neuquén

Olga  Nirenberg, Cfi – Tucumán

Elke Noellemeyer, Facultad de Agronomía - Universidad Nacional de la Pampa

Luis Alberto Novelino, Instituto Superior Experimental de Tecnología Agropecuaria

Percy Nugent, Ministerio de Desarrollo Social

Alejandro O`Donnell, Centro de Estudios de Nutrición Infantil (Cesni)

Elida O´Harriz, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Gimena Ojeda, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Adelina Ordoñez, Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas – Dietistas

Alicia Lucía Ordoñez, Universidad Nacional de Cuyo

Susana Ortale, Centro de Estudios de Rehabilitación Nutricional Infantil

Yolanda Ortiz, Ministerio de Relaciones Exteriores

Marisa Orueta, Secretaría de Cultura

María Emilia Osorio, Ministerio de Desarrollo Social

Alejandra Otaso

Mercedes Paiva, Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas – Dietistas

Silvia Paris, Programa Social Agropecuario – Sagpya

Julieta Parma, Honorable Senado de la Nación

Carlos Pastine, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología

Sergio Perdoni

Enrique Pérez, Ops-Oms

Ana María Permuy, Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social - Unidad Ministro

Nilda  Perovic, Universidad Nacional de Córdoba - Escuela de Nutrición

Marcela Perrone, Ministerio de Salud

Graciela Peterson, Propia – Universidad Nacional de la Plata

Ariana Pettiti, Honorable Senado de la Nación

Norma Piazza

Marcela Pinto

María Lelia Pochettino, Museo de la Plata - Universidad Nacional de la Plata

Maria Luz  Portela, Universidad de Buenos Aires

Carlos Federico Posadas, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Claudia Prieto

Javier Quesada, Consejo de Coordinación de Políticas Sociales

Adriana Quiroga, Ministerio de Desarrollo Social

Angélica Ramirez Rozzi, Honorable Cámara de Diputados de la Nación

Alicia Noemi Rapaccini, Consejo Federal de Inversiones

Rodolfo Rastellino, Coordinadora de Las Industrias de Productos Alimenticios - Copal

Alejandro Regueiro

Juan Reichenbach, Ministerio de Salud

Florencia Mabel Rembado, Universidad Nacional de Quilmes

María Ruth Ricciardi, Asociación Bonaerense de Dietistas y Nutricionistas

Maria Esther  Rio de Gomez delRio, Universidad de Buenos Aires

Adriana Robotti, Ministerio de Economía – Indec

María Adelaida Rodrigo, Universidad Nacional de la Plata - Centro de Estudios de Rehabilitación Nutricional Infantil

Nilda Rodriguez, Ministerio de Desarrollo Social

Ana Rodriguez Arias

Eduardo Rodriguez Vergez, Pnud

Daniel Roisinblit, Ministerio de Desarrollo Social

Alfredo Romano, Coordinador Fecoagro

Martín Romano, Ministerio de Salud

Marina Patricia Rosales, Consejo Nacional de la Mujer

Ricardo Roschild, Secretaría de Agricultura

Graciela Rosso, Ministerio de Salud

Susana Rosulo Beltrán

Alicia Rovirosa, Centro de Estudios de Nutrición Infantil (Cesni)

Fabiana Rubinstein, Consejo de Coordinación de Políticas Sociales

Estela Rugolo, Universidad de Buenos Aires - Escuela de Nutrición // Hospital Ezeiza

Violeta  Ruiz, Cfi – Tucumán

Sonia Salas, Ministerio de Relaciones Exteriores

Rolando  Salinas, Instituto Universitario de Ciencias de la Salud - Fundación H. A. Barceló

Guillermo Sanchez, Instituto Tecnología de Alimentos - Ca - Cnia – Inta

Hugo Diego Sánchez, Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe)

Lucrecia Santinoni, Ministerio de la Producción

María Teresa Sarasa

Daniel Scaliter, Ministerio de Desarrollo Social

Juan Alejandro Segura, Universidad Nacional de Quilmes

Miriam Seoane, Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales

Alejandro Silvestre, Facultad de Agronomía – Uba

Leonor Slavsky, Secretaría de Cultura

María Fernanda Slooger

Inés Solá, Centro de Tecnología e Industrialización de Alimentos – Inti

Sergio Sosa Estani, Dirección Nacional de Epidemiología - Ministerio de Salud de la Nación

Juan Manuel Sotelo Figueiredo, Representante de la Ops/Oms En la Argentina

María Laura Stratta, Honorable Senado de la Nación

Gabriel Tarducci, Propia

Marcelo Tavella, Director de Propia - Universidad Nacional de la Plata

María Lidia Testani, Secretaría del Ambiente y Desarrollo Sustentable

Beatriz Totoujian, Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales

Oscar Traversa, Ceagro (Consumo)

Carlos Tronge, Sociedad Rural Argentina

Jorge Tumino, Universidad Adventista del Plata

Raúl Uicich, Centro de Estudios de Nutrición Infantil (Cesni)

Roberto   Urrere

Mirta Valencia, Universidad de Buenos Aires

Leandro Vallejo, Ñu Ñu – Asociación de Ayuda Materna

Fernando Vallone, Comisión Asesora de Lactancia Materna

Pablo Andrés Vassel, Ministerio de Salud

Marta Velázquez, Consejo Federal de Inversiones

Teresa Velich, Inal

Celso Vicentín, Caritas Santa Fe - Programa Soja Es Vida

Susana Vidales, Universidad Nacional de Luján

Silvia Vilanova, Comité Agroalimentario de Normalización – Iram

Lisandro Viñales

María Viola, Ceagro (Consumo)

Maria Clementina Vojkovic, Hospital Sbarra

Carlos Vuegen, Ministerio de la Producción

Mildred Weiss de Schmidt, Universidad Adventista del Plata

Ernesto Yacovich, Presidente Indes – Minifundios

Silvia Yarad

Karina Yarochevski, Ministerio de Desarrollo Social

Mónica Yedvab, Universidad del Salvador

Juan José Zabalo

Guillermo Zucal, Acción del Consumidor – Adelco

Eleonora Zummer, Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas – Dietistas