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INTRODUCCIÓN
De esta manera, la Conferencia sobre Desarrollo Humano en Estocolmo, Suecia y más aún en la Cumbre de Río en 1992 derivaron la recomendación del uso de criterios e indicadores para medir el avance de la compatibilidad social, económica y ambiental en los países participantes, a través de la Agenda 21. Algunas
organizaciones internacionales y gobiernos han propuesto el establecimiento de
criterios e indicadores que les permita distinguir el desempeño ambiental
basados en el desarrollo sostenible. Sin embargo, los métodos y herramientas
han sido escasos y solo es posible mencionar algunos ejemplos exitosos como el
de la OCDE con su Modelo de Presión-Estado-Respuesta (PER), que propone un
marco de políticas internacionales y nacionales en base a la estadística
ambiental; mientras que por otra parte, el caso de la Unión Mundial para la
Conservación de la Naturaleza (UICN) que promueve el método MARPS (Mapeo
Analítico, Reflexivo y Participativo de la Sostenibilidad) el cual se aplica
a un nivel comunitario.
Estas dos resultan ser las mejores experiencias en la detección y aplicación
de criterios e indicadores ambientales y de sostenibilidad. En
el contexto nacional, la estadística nacional esta cada vez más comprometida
en informar al mundo sobre la situación que guarda el medio ambiente del país,
a través de las Estadísticas y Cuentas Ambientales, Indicadores de
Desarrollo Sostenible, entre otros documentos. Los estudios socioeconómicos a nivel del Estado de Chihuahua en rubros sectoriales como lo son: industrial, agrícola, ganadero, turístico, etc., han ido incorporando gradualmente criterios de la situación que guardan los recursos naturales en la entidad. Sin embargo, temas como la sequía, degradación del bosque, erosión, y otros problemas han sido estudiados de manera aislada existiendo carencia de investigaciones que visualicen de manera integral los efectos en la reacción social y económica de los modelos de desarrollo y de la respuesta comunitaria ante el uso de los recursos naturales para satisfacer las necesidades y mejoramiento de la calidad de vida. En este ámbito y particularmente en la Sierra Tarahumara la región del Municipio de Bocoyna y Guachochi en donde las comunidades mestizas e indígenas convergen en el uso del bosque se presentó como una oportunidad del desarrollo de un estudio que permitió aplicar una metodología y el proceso de evaluación en dónde fueron determinados criterios e indicadores ambientales y de sostenibilidad en la región de estudio como lo fue el área de influencia de Bosque Modelo Chihuahua. ¿QUÉ ES UN CRITERIO Y UN INDICADOR? En la toma de decisiones la disponibilidad de información es un elemento que indiscutiblemente es básico, sin embargo el problema radica en que ésta se encuentre organizada o no. Para ello, nos basamos en el uso de criterios, entendiéndose como aquellos temas o nombres de temas que nos permiten organizar la información y que a su vez son descritos por indicadores. Algunos ejemplos sencillos de criterios serían por ejemplo: el Agua, Salud, Seguridad Pública, Desarrollo Urbano, Obras pública, etc.. Para medir cualquiera de estos criterios necesitamos de indicadores mismos que describen cualitativa o cuantitativamente a un criterio; por ejemplo: para el tema de salud un indicador sería el número hospitales por cada 100, 000 habitantes; para el caso de seguridad pública sería el número y tipo de detenciones realizadas en un sector. ANTECEDENTES El uso de los recursos naturales a través de la historia de algunas civilizaciones se ha caracterizado por ser parte de las actividades que satisfacen las necesidades de tipo social, económico, político y en algunos casos el cultural, lo cual ha ocasionado la implementación de diversos modelos económicos que los retoman en las practicas productivas. En estos términos, los recursos forestales que son citados como los principales ecosistemas poseedores de la mayor de la diversidad biológica y con un valor incalculable de sus elementos, constituyen un conflicto en su uso y conservación. Las prácticas de aprovechamiento son ligadas como elementos indispensables en la demanda de necesidades básicas para la supervivencia, siendo indiscutiblemente manejadas bajo los patrones de integración social y económica de cada región en el mundo. Lo anterior ha originado que las tendencias de gobiernos, organismos no gubernamentales e iniciativa privada, así como sociedad civil hacia la sustentabilidad, posibilitan la adaptación de políticas de crecimiento económico que favorezcan el cumplimiento de bienes y servicios y abatir en cierta forma problemas graves como: desempleo, distribución de la riqueza y generación de servicios básicos, como agua potable, transporte, producción de alimentos, entre otros. Sin embargo, las diferencias económicas en las regiones y las expectativas del desarrollo: el bienestar de la población en términos de salud, educación, empleo, y otros aspectos convergen en el uso de los recursos naturales, mismos que organismos internacionales giran sobre la idea de medir el desempeño ambiental utilizando criterios e indicadores.
Los criterios constituidos como aquellos temas que nos ayudan a evaluar el ámbito social, por ejemplo la salud y la seguridad pública, asimismo estos temas son medidos por indicadores, como por ejemplo: el número de hospitales en una región. El enfoque de este estudio se originó al explorar las tendencias mundiales y regionales de los mecanismos de sostenibilidad, como lo es la aplicación de criterios e indicadores ambientales y de sostenibilidad, tales como: El Proceso de Montreal en 1997, Programa Frontera XXI México-Estados Unidos, el Tratado de Libre Comercio, el CIAT-UNEP, OCDE-UNEP. También se han tomado de base las experiencias regionales de Seattle (Estados Unidos), Upper (Austria), Australia (Southwest, Western Australia, Southern Adelaide, Far North Outland, Lower Hunter y Central COSAT, Gippsland en Victoria, y Huon Valley en Tasmania), las experiencias de la UICN en regiones de los países, tales como: Zimbabwe, Colombia y la India, Cairngorms (Escocia), Estado de Chihuahua (Estadísticas del Medio Ambiente) y de Bosque Modelo Chihuahua. Por otro lado, la política de ordenamiento territorial en el país, deriva que la participación comunitaria sea un elemento esencial para llevar a cabo iniciativas que permitan disminuir la presión de los recursos naturales en una escala regional. En este punto el ejemplo del programa Bosque Modelo Chihuahua que desde 1994 trabajó en materia de desarrollo sostenible en conjunto con Canadá, enmarcaría la experiencia única de aplicación de un estudio regional del uso de criterios e indicadores en México. Los
objetivos de la Red Internacional de Bosques Modelo ha promovido desde su
creación dentro del Plan Verde de Canadá en 1990 el conocimiento, búsqueda
de proyectos y alternativas de manejo integral en los países o regiones
incorporadas a esta política, en la que la región de San Juanito-Creel ha
sido involucrada como plan de Bosque Modelo Chihuahua desde 1994 al 2001. La experiencia de Bosque Modelo generó información valiosa y las condiciones básicas de participación comunitaria para llegar a un trasfondo de la labor desempeñada en proyectos como: Ecoturismo, Sistemas de Información Geográfica, Piscicultura, Áreas Ribereñas, Fauna Silvestre, Silvicultura, Fomento Agropecuario, y otros en las comunidades. La investigación en la Región comprendida en el Programa de Bosque Modelo Chihuahua, tiene su fundamento en primer instancia por la dinámica de trabajo que la Red Internacional de Bosques Modelo, promovida por Canadá, la cual ha manifestado en que los resultados de colaboración y cooperación en materia de desarrollos sostenible del recurso forestal genero logros importantes en las comunidades involucradas, y que la evaluación de trabajo es una clave fundamental en la percepción de los logros en las comunidades.
Bosque Modelo en el informe de la Primera Fase de Trabajo de 1994-1997 señaló la necesidad de explorar aun más los mecanismos de producción en la región, por lo que determinar indicadores económicos, sociales y ambientales desde la comunidad es una necesidad del programa en un marco internacional y local.
MATERIALES
Y MÉTODOS
Con el objetivo de aplicar una metodología y el proceso de evaluación para determinar criterios e indicadores ambientales y de sostenibilidad en la región de estudio, fue basado en la aplicación del método MARPS y el Modelo PER, una encuesta para conocer la opinión de turistas, estudiantes, comunidad y especialistas sobre el sistema natural, social y económico. Además de evaluar el interés de nueve criterios y 92 indicadores generados por diversas organizaciones de carácter internacional, nacional, regional y local y así como el uso de imágenes satélite. Los resultados obtenidos durante un período de trabajo del mes de Marzo de 2001 al mes de Julio del 2002 fueron los siguientes: ÁREA DE ESTUDIO
Descripción del Área de Estudio. Se localizó en la región comprendida por el área de influencia del programa Bosque Modelo Chihuahua (BMCH), dentro de los municipios de Bocoyna y parte de Guachochi en la sección centro sur de la Sierra Madre Occidental conocida como Sierra Tarahumara. Geográficamente esta región se ubica entre los paralelos 27´30´ y 28´05´ de latitud norte y los meridianos 107´20´ y 107´50´ de longitud oeste; abarcando una superficie total de 110,067 ha. BMCH está
integrado por 8 ejidos, una comunidad y dos predios particulares. Los
principales centros urbanos en la región son San Juanito y Creel. Socioeconomía
de la región. La IMFS y SARH
(1994) afirman que la población económicamente es de 5,582 personas, mismas
que de estas 2,161 se dedican a las actividades primarias; 1,273 se encuentran
involucradas en la industria manufacturera, así como 2,148 que se encuentran
inmersas en el comercio y servicios (INEGI, Chihuahua, 1994 citado por INIFAP,
1996).
La superficie utilizada dentro del Municipio de Bocoyna corresponde de las 233,385.5 ha, solo 232, 242.1 destacan para actividades de carácter forestal y agropecuario (INIFAP, 1996). INIFAP (1996) el 86.5% la tenencia de la tierra es de origen ejidal y tan
solo el 8.9% es comunal y 4.6% es de propiedad privada.
La estructura
sociocultural; mestiza y autóctona. Se estima que dentro de la región
existen 3,000 indígenas del cual el municipio de Bocoyna se compone de 305
localidades (INIFAP, 1996). Clima. De
acuerdo al INIFAP (1996), en la región predomina el clima templado húmedo (C(E)W2),
con lluvias en verano, con una precipitación anual de 800 mm y con menos del
32% de esta en invierno.
Fisiografía.
La altura promedio del municipio es de 2,348 msnm. Los suelos se
describen como muy delgados concentrando una capa arable menor a los 30 cm,
observando severos problemas de erosión. Hidrología. Esta región cuenta con ríos clasificados como perennes intermitentes
como el Urique y el Grande (Conchos). Por otro lado, presenta un escurrimiento
de 100 a 2000mm en Creel y 20 a 50 mm en Bocoyna (Manual del Bosque, 1996).
Otros de los ríos importantes son el Papigochi, el Bocoyna, el Oteros, el
Cusarare y el San Ignacio. En el sistema de arroyos destacan el Gumeachi,
Sateapachi, Situriachi, Mategoina, Tosànachi, Recochique y Babureachi. Uno de
los cuerpos de agua que destacan es el Lago de Arareco. Vegetación.
El Manual del Bosque (1996) el tipo de vegetación predominante es el
bosque mixto de pino-encino en
altitudes de los 1600 a los 2400 msnm. El bosque de encino-tascate-pino
ubicado en zonas de transición dentro de las altitudes de 1300 a 1600 msnm.
El bosque subhúmedo de pinabetes localizado en partes altas que van de los
1600 a 2400 msnm. Por último, el bosque de Picea que se encuentra en áreas
con altitudes superiores a los 2000 msnm. en laderas pronunciadas con exposición
norte, presencia de humedad y manantiales.
Fauna
silvestre. El Manual del Bosque (1996) de acuerdo
a las fichas técnicas de especies de la región San Juanito-Creel
algunas de las especies representativas de la región se encuentran
dentro de las aves: búho cornudo (Buho
virginianus), Búho moteado mexicano (Strix
occidentalis lucida), cernícalo (Falco
sparverius), chogueo (Tyrannus
vociferans), guajolote silvestre (Meleagris
gallopavo), halcón cola roja (Buteo
jamaisensis), correcaminos (Geococcys
californianus), cotorra serrana (Rhynchopsita
pachyrhyncha) .
En cuanto a
los mamíferos ardilla arbórea (Sciurus
aberti), cacomixtle (Bassariscus
madrensis), cholugo (Nasua nasua),
coyote (Canis latrans), conejo (Sylvilaus
floridanus), comadreja (Mustela
frenata), gato montes (Linx rufus),
puma (Felis concolor), Mapache (Procyon
lotor), venado cola blanca (Odocoileus
virginianus), zorrillo (Mephitis
mephitis), murciélago mexicano (Tararida
brasilensis).
De los
reptiles, anfibios y peces resaltan la cascabel (Crotalus
willardi), chachamuri (Crotalus
pricei), escorpión (Gerrhonotus
kingi), lagartija (Sceloporus
jarrovii), rana (Raba tarahumarae),
rana arborícola (Hyla eximia),
salamandra tigre (Ambystona tigrinum),
sapo (Bufo woodhouset), sardina de
chihuahua (Gila nigrrescens) y la
tortuga de sonora (Kinosternon
sonoriensi). Aunque el área presenta una gran diversidad de especies
faunisticas, el venado cola blanca, guajolote y la codorniz
representan las principales especies que cumplen con un interés estético,
recreativo, educativo y científico además de una representación económica
para la comunidad (IMFS y SARH, 1994).
MÉTODOS
La
realización de este estudio fue del mes de Marzo del 2001 hasta
el análisis y discusión de la información que concluyó con la
elaboración del documento y presentación el 31 de Julio de 2002. MODELO PER
Se
convocó a la participación comunitaria en tres talleres en el cual se aplico
con los asistentes el marco de referencia del Modelo PER, con el fin de
detectar los criterios e indicadores ambientales, económicos y sociales
procediendo a la estructuración de una hoja de trabajo para obtener la
información. ENCUESTA DE NUEVE CRITERIOS
E INDICADORES
Se procedió
a someter a la consulta de los sectores comunitarios aquellos criterios e
indicadores propuestos por instancias internacionales, nacionales, estatales y
locales. La pregunta clave fue: ¿QUÉ TAN NECESARIO ES CONOCER EL CRITERIO
Y EL INDICADOR?.
Los
criterios se agruparon en nueve temas generales para ubicar a cada uno de los
indicadores, siendo estos:
El total de
indicadores integrados fueron 92 tomando
en cuenta que existen 2,7553
habitantes y considerando solo el 0.25% de la población encuestada.
MARPS (Mapeo Analítico,
Reflexivo y participativo de la Sustentabilidad, UICN)
Mediante la
realización de tres talleres de participación comunitaria se desarrollaron
los siguientes puntos: Se utilizó mapas
georeferidos (imágenes satélite de las condiciones de los recursos naturales
del área de estudio), para que los representantes de las comunidades
los conocieran y ubicarán puntos de referencia bajo los siguientes
temas: Dimensión ecológica:
áreas de protección, áreas de incendios, sitios de presencia de fauna y
vegetación de interés, cuerpos de agua de interés, paisajes de importancia
y otros. Dimensión social:
ubicar pueblos, rancherías, ubicación de escuelas rurales, caminos o accesos
de interés, clínicas, planta eléctrica, áreas culturales, otros. Dimensión económica: áreas de aprovechamiento, aserraderos, áreas de cultivo, áreas recreativas o esparcimiento turístico, ganaderías, industria, hotelería, etc.. Se utilizó una
hoja con el formato especial, en la que los participantes definieron al
sistema o subsistema a evaluar (Municipio, Ejido, Localidad) y las
dimensiones: ecológica, social y económica. Se procedió a
identificar variables por cada dimensión
para cada ejido, así como los indicadores para cada variable. Se retomaron los
criterios (aspecto indicativo) propuestos por la experiencia de la UICN:
Dimensión ecológica (condición natural del recurso, degradación,
conservación de la biodiversidad); Dimensión social (valores, actitudes,
organización, poder); Dimensión económica (base productiva). Por último sobre
la base de los indicadores determinados
se hizo una ponderación en una escala del 1 al 5 para dar valor a la
importancia de la información generada en cada comunidad, predio y
ejido involucrado. ENCUESTA A TURISTAS, ESTUDIANTES, COMUNIDAD Y ESPECIALISTAS SOBRE EL SISTEMA NATURAL, SOCIAL Y ECONÓMICO DE LA REGIÓN.
Se
diseñaron tres formatos de encuestas para el levantamiento de información,
que fue clasificada bajo el sistema natural, social y económico.
Se
establecieron cuatro grupos comunitarios de interés que fueron encuestados:
Estudiantes Este se conformó por un universo de
739 estudiantes (INEGI, 2000a) mismo que fue encuestado el 18.94%. Técnicos, con un universo de 279 (INEGI, 2000b)
siendo encuestados el 6.45%.
Comunidad en general Turistas El universo de turistas (INEGI, 2000a) para la región de Creel con 66,442 turistas del cual fue sometido a la encuesta el 0.08 %.
Se diseñaron
cuatro formatos de encuesta. La
aplicación para los turistas se realizo en el mes de Abril de 2001, y para
los demás sectores fue aplicada durante el periodo de Junio a Julio del mismo
año.
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
MÉTODO
MARPS
Se
generaron un total de 96 variables y 133 indicadores de sostenibilidad en la
región abarcando aspectos de la condición de los recursos naturales,
degradación y conservación, valores, actitudes, organización, poder de
gestión de la comunidad, así como la base productiva del Ejido
Creel, Guayeneachi, Ejido Cusarare, Comunidad Choguita y Anexas, Ejido Bocoyna,
Ejido San Ignacio de Arareco, Ejido Retiro y Gumeachi,
Ejido El Ranchito y Ejido San Juanito.
Al
utilizar las imágenes satélites de un falso color 754 (LANDSAT TM, 1999)
sobre la cual fue plasmada la regionalización de los criterios e indicadores
por la comunidad en una superficie total de 110, 067 ha. En los referente a
los criterios ecológicos (áreas de conservación de flora, fauna, agua y
bosque) la comunidad consideró 34 sitios con una superficie de 6,778.7 ha
(6.15% de la superficie total). Para los criterios de tipo social
(asentamientos humanos) se consideraron 52 sitios de interés con una
superficie total de 6,377.7 ha (5.8% del total). Por último, para los
criterios económicos (turismo, agricultura, ganadería, forestal)
fueron 77 sitios de interés con una superficie de 5,193.94 ha (4.17%
con respecto al total). En resumen solo el 16.6% de las 110, 067 ha fue
mapeada, considerando que el resto (83.34%) esta en calidad de conservación,
restauración o bien en un plan de manejo. Esta gráfica nos muestra la superficie total mapeada por la comunidad desde el punto de vista ecológico, social y económico. Obsérvese que los criterios de carácter ecológico por parte de la comunidad fue el que obtuvo mayor superficie con respecto a las 110,067 ha de la región de influencia de Bosque Modelo Chihuahua. Sin embargo los criterios de carácter económico tuvieron el mayor número de sitios de interés por parte de la comunidad (77).
MODELO
PER (PRESIÓN, ESTADO, RESPUESTA)
En la aplicación de PER se determinaron 26 temas abordados en los criterios: ambientales (áreas de conservación de flora, fauna, agua, bosque, restauración y reforestación), social (salud, educación, vivienda, seguridad, empleo, servicios e infraestructura), económico (turismo, agricultura, ganadería y forestal) y en lo institucional los aspectos de interés de la comunidad son la creación de comités, apoyos y los relacionados a los problemas legales. Por otra parte, fueron generados 60 indicadores de presión de los recursos naturales y demanda de programas sociales y económicos, 60 indicadores de estado basados en como la comunidad esta midiendo la situación social, económica y ambiental de la región y por último 53 indicadores de respuesta en donde indican cuales acciones debe hacer la comunidad y las autoridades para mejorar la calidad de vida de la región. ENCUESTA DE LOS NUEVE CRITERIOS Y LOS 92 INDICADORES EN LA COMUNIDAD Para analizar de manera estadística la aplicación de esta encuesta se consideraron variables de los encuestados, tales como: edad, sexo, tiempo viviendo en la región, sitio de la encuesta y ocupación con el fin de relacionar la influencia que tienen estas sobre cada uno de los nueve criterios y los 92 indicadores. En este sentido se obtuvo que la edad de los encuestados condicionó en el criterio social al indicador estructura de edad de la población y en el criterio recurso forestal el indicador uso de recursos forestales (cosechas y crecimiento anual). La variable ocupación de los encuestados tuvo influencia en cinco criterios y algunos de sus indicadores, siendo estos: el Criterio Social (Superficie de Ha del Ejido y Municipio, Proyecciones de la Población, Distribución de la Población, Mortalidad en Menores de 5 años); en el Criterio Biodiversidad (Abundancia y composición de especies), en el Criterio Desechos (Área total destinada para la disposición de residuos); en el Criterio Recurso Forestal (Área forestal protegida con prácticas sostenibles); el Criterio Organizaciones de Apoyo (Número y tipo de organizaciones que apoyan a la comunidad) y por pultimo el Criterio Avances del Municipio (Inversión en seguridad pública, capacidad de ejemplares de libros y personas atendidas en servicios bibliotecarios, inversión y número de actividades sobre medio ambiente). El sitio donde se aplico la encuesta influyó para que el encuestado condicionara el hacer necesario o no en dos criterios sus indicadores, siendo estos el social (Contribución sectorial de la agricultura, ganadería, turismos, etc., al Producto Interno Bruto) y el Criterio Avance del Municipio (Número de sesiones de cabildo por año). El tiempo viviendo en la región por parte del encuestado influyo en tres criterios y algunos de sus indicadores. Estos son en el Social (Proyecciones de la población), en el de Recurso Forestal (Área maderable % del área de suelos); en el Criterio Uso de Suelo y Degradación (Cambio en el uso de suelo, Pérdida de Suelo y Uso de Fertilizantes Nitrógenados). La procedencia del encuestado considerando algunos ejidos de la región influyó en que cuatro criterios de los nueve que conformaron la lista fueran condicionados en el sentido de ser necesarios o no para la comunidad. Entre este grupo de criterios se encuentran el Social (Proyecciones de la Población, Estructura de Edad de la Población); el de Recurso Forestal (Área Forestal Protegida); el de Uso de Suelo y Degradación (Uso de pesticidas Ton/Km2 de suelo arable); y por último el criterio Avance del Municipio (Inversión en Obra de Infraestructura Social). En resumen el siguiente cuadro nos indica el número de indicadores que fueron condicionados por algunas de las características del encuestado tales como: edad, sexo, tiempo viviendo en la región, sitio de la encuesta y ocupación.
ENCUESTA A TURISTAS, ESTUDIANTES, COMUNIDAD Y ESPECIALISTAS SOBRE EL SISTEMA NATURAL, SOCIAL Y ECONÓMICO DE LA REGIÓN. En
la aplicación de la encuesta para
identificar la problemática social, económica y de los recursos naturales
fue analizada sobre la base de la frecuencia recibida de respuestas
seleccionadas en cada pregunta. La información produjo las tendencias
similares en algunos puntos de las encuestas aplicadas a 58 turistas,
estudiantes 140, comunidad en general con 68 y grupos de interés con 18
encuestas, teniendo en total 284. En conclusión se observó que esta encuesta es una herramienta que complementa información de diversos sectores involucrados en la región en lo que respecta a la condición del sistema natural, social y económico como lo fueron los estudiantes, especialistas y comunidad en general, así como un sector externo a estos que fueron los turistas. Al analizar en conjunto los resultados de opinión antes descritos se encontró que para el sistema natural tanto los turistas, estudiantes y comunidad consideraron al bosque como el recurso primordial, en porcentajes que variaron entre estos con un valor máximo del 2.25% de la opinión, no obstante para los especialistas su opinión fue muy lejana a este rango. En los demás resultados también se presentaron variaciones bajas. Para
el sistema económico llama la atención que el turismo es una actividad que
tres de los sectores encuestados señalaron como una actividad económica con
más futuro, a excepción de la opinión de los estudiantes que señalaron al
magisterio, sin embargo esta opinión radica en que la mayor parte de los
encuestados estudian este rubro. Esto se sustenta por INIFAP (1996) dentro del
diagnóstico realizado por TECNIA, S.A. de C.V., al encontrar en su diagnóstico
en la comunidad señala que el bosque no es
la principal actividad laboral a la cual se puedan dedicar. Por otro
lado, aún y cuando los porcentajes fueron variantes entre los cuatro sectores
las carreteras y caminos son la infraestructura que más se manifiesta en la
opinión el desarrollo de la región.
En
lo referente al sistema social la seguridad y vigilancia se muestra común
para los sectores de especialistas, estudiantes y comunidad en general dentro
del rango del 22.1% al 27.8%, mientras que para el sector externo, o sea, los
turistas el tema de la salud es el más importante. Por otra parte, el
clandestinaje y la tala son conceptos que la comunidad maneja al referirse al
problema ambiental más común. Por último la participación del Estado y el
Municipio se consideran como los más reconocidos para ser responsables en la
solución de problemas ambientales. En la ultima sección de la encuesta se encontró que la tala del bosque es el principal indicador que consideran los cuatro sectores que esta presionando a este recurso; mientras que para medir la calidad del bosque los turistas, estudiantes y comunidad se basan en la abundancia y cantidad de árboles, mientras que los especialistas basan su opinión en estudios técnicos. También las acciones de evitar y controlar tanto incendios como la tala, fueron el interés de estudiantes y especialistas respectivamente, mientras que para los turistas demandan mejoras en el servicio de agua y drenaje, la comunidad en general se refiere a las actividades de reforestación. La empresa TECNIA, S.A. de C.V., encontró que la comunidad reconoce que los principales problemas en cuanto a servicios son: falta de agua, electricidad y drenaje (INIFAP, 1996). Con los resultados anteriores se comprueba la necesidad de promover en la comunidad información que le permita llevarlas a la práctica en la toma de decisiones. De esta manera se concluye que las herramientas aplicadas pueden ser utilizadas en algún momento para obtener información a través de la comunidad, que permita dar las bases en un ordenamiento territorial, así como la manera en que los criterios e indicadores ambientales y de sostenibilidad interpretados tanto cualitativa como cuantitativamente pueden ser útiles para la toma de decisiones. En otro análisis
de la información que relacionó en cada uno de los criterios sus
indicadores, por ejemplo los 15 indicadores del criterio social se asociaron
entre estos mismos con el fin de relacionar por así decirlo, el indicador
superficie total del ejido y el municipio con el de número de nacimientos por
año, y así sucesivamente. En síntesis en el criterio social se obtuvieron
26 asociaciones, en servicios básicos siete, para biodiversidad dos casos,
recurso agua dos, desechos dos, recurso forestal 13, en uso de suelo y
degradación 17, organizaciones y apoyo tres y en avance del municipio 91.
CONCLUSIONES
Y RECOMENDACIONES
La
experiencia resultante de la realización de este estudio permite concluir que
para el desarrollo de una metodología que permita determinar criterios e
indicadores ambientales y de sostenibilidad se presentan ventajas al momento
de integrar en ésta diversas estrategias para obtener información mediante
la participación de grupos de interés, estudiantes, turistas, representantes
de las comunidades y público en general involucrados en este proceso y
desventajas ante una comunidad que se dificulta su participación al
desconocer de información externa a la región y que la reconoce como
necesaria para la toma de decisiones en el área comprendida de Bosque Modelo. Para el caso de MARPS se dificultó la comprensión de los aspectos indicativos manejados por la UICN, por lo que se tuvo que dar mayor explicación a los participantes y así obtener la información que consistió en generar 96 variables y 133 indicadores de sostenibilidad en la región. Para esto, se puede concluir que el uso de una imagen satelital de falso color 754 (LANDSAT TM, 1999) puede ser interpretada por la comunidad raramuri y mestiza en la región lo cual puede ser una prueba piloto para próximas experiencias. Esto comprueba que la comunidad conoce sus recursos naturales y mantiene una preocupación en el sentido de ordenamiento de su territorio desde el punto de vista social, económico y ecológico. En lo referente a la utilización del modelo de PER se concluye que este deberá ser explicado más detalladamente a una comunidad que lo desconoce completamente al momento de aplicar este ejercicio. Se reconoce que el tiempo dedicado en los talleres fue mínimo para dar mayor razonamiento a los asistentes y por ende obtener mayor información, así como para su análisis y discusión entre los participantes. A pesar de ello se pudieron generar por lo menos 26 temas de interés común de los criterios ambiental, social, económico e institucional; además de la generación de 60 indicadores de presión, 60 indicadores de estado y finalmente 53 indicadores de respuesta. En los dos procedimientos antes citados se observó una dificultad para la interpretación de criterios e indicadores que tienen óptica cualitativa y cuantitativa, lo cual puede ser parte sustancial en la interpretación de la información que dispone y genera de manera interna la comunidad dentro de la región y la que a su vez se maneja en las comunidades por instancias y organizaciones civiles en la región. En
la aplicación de la encuesta de criterios e indicadores, se concluye que
algunos criterios e indicadores que son generados desde una escala global,
nacional y regional son de interés para la comunidad lo cual pudo ser
comprobado al evaluar nueve criterios y 92 indicadores. El problema se presentó
al momento de analizar e interpretar la información, sobre todo por obtener
asociaciones con una r2=0.393 como la más alta y r2=0.028
como la más baja. Existieron
desventajas en integrar un número de indicadores similar para cada uno de los
criterios evaluados en este estudio. La percepción de estos por la comunidad
puede estar condicionada en algún momento por variables como la ocupación,
procedencia, sitio de la encuesta y el tiempo viviendo en la región.
En
la encuesta aplicada como herramienta para obtener información sobre el
sistema social, económico y natural de la región basada en la participación
de turistas en un 20.44%, grupos de interés con 6.33%,
estudiantes un 49.29% y comunidad
en general con el 23.94%; se concluye que la percepción de estos sectores involucrados, a pesar de
las grandes diferencias en cuanto a sus características culturales y
educativas, hay similitud de opinión sobre los problemas. Lo anterior puede
ser considerado como producto de una percepción de la realidad en la región
que debería ser monitoreada de manera permanente y que puede ser útil para
desarrollar programas en materia económica, social y ambiental de manera
integral. Se recomienda que para próximos estudios se considere a MARPS y PER para desarrollarlos juntos, por consiguiente la estrategia a implementar para obtener información puede ser variante a la que se efectuó en este trabajo, sobre todo en el uso de formatos. Ante esto, la utilización de información espacial puede ser mejorada para tener una mayor respuesta por los participantes, posiblemente en la escala geográfica y detallar aun más los criterios de mapeo con el objetivo de obtener la información posible desde el punto de vista social, económico y ecológico de una región. Se recomienda que los criterios e indicadores así como los mapas obtenidos en este estudio, sean evaluados con la comunidad involucrada, como seguimiento de gestión hacia el ordenamiento territorial. Para el consenso de criterios e indicadores se recomienda que la comunidad sea parte del proceso de desarrollo en una región, por lo tanto los criterios e indicadores pueden ser variantes por el tipo de institución que los genera, aún y cuando estos sean cualitativos o cuantitativos deberán ser puesto en consenso con la comunidad y permitir dar las bases para una toma de decisiones. En este sentido, para los criterios e indi |