Programa Pan Americano de Defensa y Desarrollo de la Diversidad Biológica, Cultural y Social - asociación civil

El regreso de las diosas

 

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por Sandra Román

  “La mayoría de los científicos, por conveniencia social, adoran a un Dios; aunque no puedo comprender por qué la creencia en un Dios Padre como autor del universo y de sus leyes, parece menos anticientífica que la creencia en una Diosa Madre inspiradora (...)”
Robert Graves, “La Diosa Blanca”.

 Los descubrimientos arqueológicos de principios de siglo removieron mucho más que los escombros de antiguas ciudades para sacar a luz sus tesoros: escarbaron en los cimientos mismos de la sociedad moderna.

Arqueólogas como María Gimbutas estuvieron entre las pioneras en alzar la voz contra sus colegas masculinos que aseguraban que las figuras femeninas encontradas eran simplemente “objetos de adorno”. Ella sabía que en las inquietantes dóminas esculpidas en arcilla o piedra escondían algo mucho más valioso. Sin duda se trataba de instrumentos de uso ritual que ponían al descubierto una verdad no muy apreciada por los hombres que ejercen poder: el reconocimiento de que en el principio de los tiempos la humanidad rendía culto a una Deidad Superior Femenina: La Diosa, La Luna, La Madre Tierra, e incluso para algunos pueblos, “La Madre Sol”.

La mayoría de estos descubrimientos se hicieron coincidentemente en una época donde los movimientos feministas que reclamaban igualdad de derechos entre hombres y mujeres estaban en plena efervescencia. Hoy, la mujer ocupa un mejor lugar en la sociedad y muchos piensan que el feminismo ha dejado de tener sentido. Sin embargo, tantos años de dominación patriarcal han dejado huellas muy profundas no solo en la psique femenina sino que ha afectado también el “lado femenino de los hombres”, lo que Carl Gustav Jung llamó “ánima”.

Las Venus de Willendorf, Menton y Lespugne, así como las sacerdotisas con cabeza de pájaro encontradas en la Mesopotamia, Egipto y Chipre, por citar solo a algunas, regresaron de su largo exilio para reclamar una sabiduría que fue relegada durante milenios. Para la analista jungiana Jean Shinoda Bolen, la pérdida del paraíso fue en realidad la pérdida de la “Madre”, lo cual se consolidó en una pérdida de nuestra naturaleza mítica cuando la Inquisición mandó quemar aproximadamente a unos 9 millones de mujeres, en lo que fue el genocidio más grande en la Historia de la Humanidad.

COMENTARIO DE UNA LECTORA:

Hola, sólo quería hacer un comentario al respecto de la investigación que has llevado a cabo sobre la diosa blanca y las deidades femeninas. Ésta primera a la que haces referencia es una diosa puramente femenina, no masculinizada, y jamás está en relación con las diosas que son madres de un hijo (en masculino) al que, de alguna manera, buscan entronizar o divinizar. estas diosas están masculinizadas porque buscan su lugar a través de un hijo/hombre; eso es eminentemente masculino. Por eso la mayoría de las diosas que han llegado hasta nosotros, incluidas las múltiples versiones de la Virgen María, no tienen que ver con la idea original de una deidad femenina.

Atentamente:
 

Desde el punto de vista psicológico el estudio de la mitología aporta avances significativos en las terapias de salud mental. Jung fue el primero en notar que las personas formamos parte de una misma naturaleza mítica y compartimos los mismos símbolos al descubrir el “inconsciente colectivo”, esa especie de “caja negra” donde almacenamos cada ínfimo átomo de información producida desde las primeras manifestaciones de vida hasta nuestro mundo actual.

Sembrando en la gente el terror de ser considerados “brujos” por creer en algo diferente a los cánones oficialmente permitidos por la iglesia, fueron matando también a los dioses o lo que según Jung fue algo mucho peor: convirtieron a los dioses en enfermedades al relegarlos a vivir en el interior de nuestro inconsciente.

Para demostrar la validez de los descubrimientos de Jung basta con bucear un poco en la historia mítica de culturas que se desarrollaron sin ningún contacto entre sí, a miles de kilómetros de distancia o separadas por siglos de diferencia, como en el caso de las que se dieron en el antiguo Egipto y en la América anterior a los viajes de Colón.

Resulta sorprendente al analizar los códices mayas, el “Borgia” por ejemplo, donde se describe a una serie de deidades que guardan estricta relación con las etapas en la vida de una mujer, donde está presente la Triple Diosa.

Para los Quichuas, la deidad máxima es la Pacha Mama, protectora de los cerreros peruanos, bolivianos, y del nordeste Argentino. Adán Quiroga aporta que “Pacha” significa universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que “Mama” es madre. “La Pacha Mama, agrega, es un dios femenino, que produce, que engendra. Su morada está en el Carro Blanco (Nevado de Cachi), y se cuenta que en la cumbre hay un lago que rodea a una isla. Esta isla es habitada por un toro de astas doradas que al bramar emite por la boca nubes de tormenta.

       Como Madre Tierra, la Pacha Mama puede vincularse a la griega Gea, la africana Ngame, las célticas Banba (Madre Tierra), Cailleach (la vieja sabia que domina el invierno y mora en los paisajes nevados y en las altas cumbres) y hasta la Dama del Lago, quien guarda a la mítica Excalibur del rey Arturo en la isla de Avalon (formada por una montaña en medio de un lago). El toro puede bien relacionarse con el Minotauro escondido en el laberinto de Cnossos, en Creta, con la irlandesa pre-céltica Bridget (que fue primero una “diosa–vaca” y luego devino en la católica Santa Brígida), el toro rojo de la reina Maev y con la egipcia Hathor, la diosa con la luna llena en medio de sus cuernos de vaca (Isis también los ostentaba).

Alfredo Moffat, agrega que "respecto a las teorías explicativas de la naturaleza y de las religiones nativas, la técnica metabolizadora del sistema de poder ha re-formulado la metafísica originaria de nuestras poblaciones nativas; la Iglesia Católica ha ido llenando en nuevos moldes católicos y europeos las antiquísimas estructuras míticas de nuestro pueblo no-europeo”.

Para el analista argentino, “un ejemplo típico de este re-moldeo de mitos lo constituyen las fiestas anuales de celebración de la Virgen María en Salta y Jujuy, donde, pese a la imagen de la virgen y al sacerdote que guia la columna, la ceremonia corresponde más a los rituales indígenas de la Pacha Mama que a la europea Virgen María, pues el consumo de coca y alcohol, el regar con aguardiente y el enterrar ofrendas de comida alrededor de la imagen, corresponde al culto pagano-indígena de la Pacha Mama y no al ritual cristiano-europeo de la Virgen que no tiene relación con las ceremonias de fecundidad de la tierra, y mas bien niega toda idea de fertilidad, pues consagra a la virginidad como propuesta. Propuesta que, por otra parte no tiene sentido en la cultura quechua, que por el contrario, tiene instituciones pre-matrimoniales como el "irpa-Sirse" (casamiento de prueba) que anulan el valor de la virginidad. Esta está evidentemente relacionada con el concepto de propiedad privada, que no existe tampoco en las organizaciones comunitarias indígenas, verdaderas cooperativas de trabajo".

“Cuando los humanos dejamos de adorarla (a la Diosa) también perdimos nuestra relación con la tierra –asegura Shinoda Bolen en su libro “El Viaje a Avalon”-, dejamos de respetar el ciclo de las estaciones y de la vida en general (...) Las consecuencias de esta pérdida de contacto con el Grial o la Diosa suelen ser la depresión y la sensación de carencia de sentido. Para que la tierra baldía personal de cada individuo recupere su vitalidad debe restablecerse una relación vital con la Madre Naturaleza, la Diosa Madre es el Arquetipo de Madre en su aspecto positivo”.

 Los antiguos griegos solían decir respecto de sus dioses: “piden poco, solamente que no los olviden”

 Bibliografía consultada:
La Diosa Blanca, Robert Graves. Alianza Editorial.
The Greek Myths, Robert Graves. Penguin Books. Baltimore, 1955.
El hombre y sus símbolos, Carl Gustav Jung. Caralt. BUC.
Diosas en Cada Mujer, Jean Shinoda Bolen.
El Viaje a Avalon, Jean Shinoda Bolen. La Lámpara de Psiqué.
Madrepaz: Un camino hacia la Diosa a través del mito, el arte y el tarot. Vicki Noble. Editorial Cuatro Vientos. Santiago de Chile.
When God Was a Woman. Merlin Stone. Harcourt. Brace.
El Poder Mágico de las Mujeres, Zuzanna Budapest. Nueva Luz. Robin Book.
La Diosa en Nosotras, Ethel Morgan. Era Naciente. Errepar. Buenos Aires.
The Spiral Dance. Starhawk. Harper. San Francisco.
Psicoterapia del oprimido, Alfredo Moffat. Alternativas, Buenos Aires, 1984.
Folklore Calchaquí, Adán Quiroga. Revista de la Universidad de Buenos Aires, 2da serie, a.27, sección 6, t.5, p.1-319. Buenos Aires, 1929.

Diccionario de Mitos y Leyendas . Equipo NAyA http://www.naya.org.ar/

LA DIOSA DE LOS MIL NOMBRES

Quién es la Diosa? 
La palabra “Diosa” se refiere a un Ser Divino Femenino. Alrededor del mundo, y durante miles de años, la mayoría de nuestros ancestros veneraron a una Divina y muy Poderosa Madre-Diosa. Ella fue honrada como la Madre de Toda Vida. Arqueólogos modernos han descubiertos numerosas estatuas y artefactos que verifican la veneración de antiguas deidades femeninas.

 De dónde proviene la idea de una Diosa?
Los primitivos humanos dependían de la Tierra para todas sus cosas: comida, protección... Era la proveedora de todo lo necesario para la vida... y también la vida misma. Ellos habían notado que toda la vida era creada a partir de los cuerpos de las hembras (tanto mujeres como animales), de modo que encontraron natural la idea de que existiera una Todopoderosa Creadora Femenina también.

Se han encontrado   numerosas imágenes de diosas en pinturas rupestres y figurinas talladas y pequeñas esculturas que datan de 35.000 años antes de Cristo o tal vez anteriores. Algunas de esas imágenes fueron llamadas “Venus” y tal vez la más famosa de todas sea la Venus de Willendorf. La mayoría de estas figuras femeninas de diosas muestran seres redondos, abundantes y serenos. Las amplias y generosas formas simbolizaban prosperidad, libertad y seguridad.

 Es la Diosa solo para Mujeres?
No, la Diosa fue celebrada y reverenciada por todo los miembros de las tempranas sociedades. Hombres, mujeres y niños estaban todos bajo la protección de la omnipresente Madre-Diosa. Ella era a la vez Nutriente y Terrible. Hoy, la cultura de la Diosa está reemergiendo también en hombres, mujeres y niños, que celebran y respetan las energías femeninas.

Existen personas que todavía creen en una Diosa?
Sí, muchas culturas alrededor del mundo han proseguido su veneración hacia las diosas. En la India, existe un panteón de numerosas Diosas y Dioses. Hoy, en Japón, la Gran Diosa Solar Amaterasu es honrada como la Madre Divina del Pueblo Japonés. La Diosa de la Compasión, Kuan Yin, conserva muchísimos devotos en China. Los esquimales rinden honor a la Madre-Oceáno Sedna. En Brasil, Yemayá, la Madre Diosa del Mar es reverenciada con multitudinarias procesiones el primero de enero de cada año. En Afica, los Orishás son venerados como Dioses y Diosas. En la tradición judía moderna se sostiene la presencia de la Shekhinah y millones de católicos de todo el mundo adoran a la Virgen María como la Madre de Dios.

Cuántas clases de Diosas existen?
Históricamente, existen miles de diferentes Diosas y Dioses. Cada región ha forjado su propia versión acerca de la Divinidad. La idea de una Diosa-Madre es universal. Hay incluso una común tendencia en culturas muy lejanas tanto geográfica como culturalmente hacia la tradición de una Triple Diosa, que es el origen del que deviene el concepto de “Trinidad”. La Triple Diosa está referida a las fases en la vida de una  mujer como “Doncella-Madre-Vieja Sabia” que corresponden también a las fases de la Luna. La Doncella es la portadora de la juventud y todas las posibilidades; la Madre representa Creatividad y Nutrición y la Vieja simboliza la Sabiduría y Transición.

Todos los aspectos de la Triple diosa representan diferentes tipos de curación y crecimiento. Existen también antiguas Diosas andróginas que representan a la vez las energías femenina y masculina, como en el caso de Gaia, cuyo cuerpo es la Tierra.


Para qué me sirve conocer más acerca de las Diosas?

Para las mujeres, comprender la eterna tradición de la religión de la Diosa fortalece su conexión con su propia esencia espiritual, sin importar a qué religión pertenece.
Encontrar a la Diosa en el interior ayuda a las mujeres a apreciar su propio poder, habilidades, herencia y belleza. Honrar a la Diosa puede enseñarnos a celebrar todos los momentos de la vida.
Una conciencia más plena de que la Diosa vive en nosotras fortalece los conocimientos internos acerca de la vida, el amor, la naturaleza, la nutrición y la creatividad. Las mujeres que están profundamente conectadas con su esencia de Diosa está mejor capacitada para concretar los cambios que desea imprimir en su vida, en su familia, en sus comunidades y en el mundo.
Para los hombres, una conexión con la Diosa les permite aceptar y conocer su deseo y necesidad de nutrición, protección y la aceptación de una amorosa femenina presencia. Recuperar las energías de la Diosa en el interior de sí mismos ayuda a los hombres a ser padres, amantes y compañeros más equilibrados al tiempo que los libera de las presiones culturales que le exigen “tener siempre todo bajo control”.

Qué hace que la Diosa sea hoy importante?
Hoy en día, nuestro mundo se ha vuelto más pequeño y nuestras acciones tienen el poder de afectar a más y más gente (es fácil comprobar esto a través de Internet). Nuestro ambiente es castigado desde hace muchos años por personas que no tienen cuidado ni amor por nuestro planeta que, al igual que ayer, es la principal fuente de toda Vida.
La reverencia hacia los principios femeninos y la conciencia de la Diosa nos ayuda a ponernos en contacto con la belleza y magia de la naturaleza y todas sus creaturas.
Reconociendo a la Diosa en la Naturaleza (Gaia), como nuestra amorosa Madre Tierra, ayuda a expandir nuestro respeto hacia el medio ambiente y nuestra búsqueda del equilibrio entre las energías masculina y femenina, para que en lugar de competir, trabajen juntas, complementariamente, para el bien individual y de toda la humanidad.

Son las Diosas “reales”?
Depende de lo que signifique la palabra “real”, para cada persona. En mi caso es real todo aquello que es posible de ser pensado, imaginado o sentido. Puede no tener una entidad “material y concreta”, como en el caso de nuestros sueños y nuestros sentimientos. Pero a nadie se le ocurriría negar que estos existen.
Para quienes practican las religiones de la Diosa ella es “La Divina Creadora de Toda Vida”, “La Reina del Cielo” y el centro de su fe religiosa. Para otros, ella es una metáfora de la “Madre Naturaleza” y representa el sagrado equilibrio de la tierra. Para alguna gente ella es “Nuestra Señora”, la que acompaña al “Señor”. Existe gente que simplemente encuentra a la Diosa a través del Arte y descubre que ella es la Belleza por la cual tantos artistas se desvelan. Y muchas mujeres de todo el   mundo están redescubriendo a la Diosa en un momento en que necesitan dedicar más tiempo e importancia a sí mismas, imprimiendo un giro trascendental en sus vidas.
Como si esto fuera poco... los museos están llenos de Diosas!

Puedo yo creer en la Diosa sin dejar al mismo tiempo de creer en Dios?
Por supuesto que sí, mucha gente lo hace. Fe y espiritualidad son cuestiones muy personales. Cada uno debe llamar a sus propias esencias espirituales para que lo ayuden en su elección y guíen en su camino.

Si no fueras un buscador o buscadora espiritual, muy probablemente no hubieras leído todo esto. Existen muchos caminos de expresar la propia espiritualidad.
Muchos judíos y cristianos han aprendido a balancear su reverencia por Dios y Diosa. Desde el momento en que somos humanos participan en nosotros energías femeninas y masculinas, es natural que podamos balancear entonces nuestras vidas espirituales por una vía similar.

El símbolo del Yin y el Yang es una hermosa manera de recordar el perfecto balance que debe existir entre ambas energías para caminar juntas en un camino positivo.

Dónde puedo encontrar más información?
Para búsquedeas en internet conviene tipear las palabras clave en inglés, ya que lamentablemente la mayoría de los sitios están escritos en ese idioma. Tipeando "The Goddess" en Avatar Search, Lycos, HotBot, Excite, AltaVista o Yahoo, encontrarán hermosísimas páginas referidas a la Diosa.
 En esta misma página podrán encontrar una lista con bibliografía recomendada, en inglés y español.

 

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Última modificación: Sábado, 30 de Julio de 2005