Programa Pan Americano de Defensa y Desarrollo de la Diversidad Biológica, Cultural y Social - asociación civil

Pierolapithecus catalaunicus

 

Arriba • Raza y Enfermedad • Ciudadela inca • Camino del Inca • ¿Son en verdad "MOMIAS"? • Momificación • ¿Quién fue el homo Neardenthal? • Pierolapithecus catalaunicus • Homo floresiensis • Homo sapiens de 160.000 años • Primeras migraciones humanas • La civilización más antigua de Europa • Los europeos más antiguos • Los primeros pasos en América • Neuquén, 3500 años atrás • Tierra del Fuego, 4.000 años • Identidad y genes • Dirección evolutiva • Genética poblacional • Grupos genómicos • Migraciones americanas • Del chimpacé al humano • Humanos y chimpancés

 

 

Prensa
Índice
Correo
 

 

Primero fue un diente. Estaba mezclado entre la tierra que excavaba una grúa en Barranc de Can Vila 1, cerca de Barcelona, el sitio elegido por el equipo de paleoantropólogos del Instituto Miguel Crusafont.

Pero lo que encontraron después los investigadores liderados por el profesor Salvador Moyà-Solà es el sueño del paleontólogo: un esqueleto fósil notablemente completo que correspondería al último antepasado común de todos los grandes primates vivientes, incluyendo los seres humanos.

Según explican los investigadores en la revista Science, donde hoy se publica el sensacional hallazgo, el Pierolapithecus catalaunicus, como se bautizó al nuevo integrante de la familia (porque se lo encontró cerca de la aldea de Els Hostalets de Pierola), era macho, pesaba unos treinta y cinco kilos y por su dentadura debe haber comido frutas.

Además, tenía rígida la parte inferior de la espina dorsal y otros rasgos, como la caja torácica y las muñecas, que indican que debe haber poseído una habilidad especial para trepar y que lo enlazan con los grandes antropomorfos modernos.

Son rasgos anatómicos de los que carecían los monos que pertenecen a un grupo más primitivo, y que por lo tanto tenían una capacidad de movimiento más cuadrúpeda.

"Se trata de un descubrimiento muy, muy interesante -afirma el doctor Héctor Pucciarelli, del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de La Plata-. El concepto de eslabón perdido viene de una época en que se creía que el ser humano descendía directamente del mono. Pero el Pierolapithecus sería algo así como el tronco común del que descienden, como dos ramas, humanos y grandes simios. Se podría decir que es una versión moderna del eslabón perdido."

Para Pucciarelli, lo más curioso es que este nuevo tátara-tátara-tátarabuelo que viene a ocupar un lugar preponderante en nuestro árbol genealógico reúne características óseas que lo acercan tanto a los grandes monos actuales como al ser humano.

"Es como una especie de mosaico de todos los primates -dice Pucciarelli-. Con rasgos de los grandes y de los pequeños monos, pero además con caracteres heredados de sus antecesores que en esta especie aparecen evolucionados, adquiridos por evolución paralela o convergente."

"El nuevo hallazgo es el mono más antiguo que muestre postura erguida, quijada retraída y otros rasgos que se observan en todos los grandes primates, incluyendo los humanos", asegura Moyà-Solà.

El Pierolapithecus habría vivido en el mioceno medio, hace unos 13 millones de años, un período con escaso registro fósil y que en el rompecabezas evolutivo aparecía como un vacío de muchos millones de años.

"Los paleoantropólogos que siguen el rastro del linaje humano descubrieron una serie de ancestros crecientemente parecidos a los simios que datan de hace cuatro a seis milones de años -afirma Elizabeth Culotta, en un comentario sobre el hallazgo que publica Science-. Pero más lejos en el tiempo los ancestros del ser humano y de nuestros primos, los monos, siguen siendo misteriosos."

En esa época, el sur del continente europeo seguramente gozaba de clima cálido. "Todos estos grupos son de clima cálido -explica Pucciarelli-, vivían en la pradera con vegetación arbustiva. Fue eso lo que dio origen a la posición erecta."

Su desaparición podría haberse debido a un cambio brusco del clima. "Por más adaptada que esté una especie, si no tiene suficiente plasticidad para adaptarse, desaparece. Cuanto mayor es la especialización menor es la plasticidad", agrega el científico argentino.

Estilos de vida

Según el investigador español Salvador Moyà-Solà, los restos fósiles del Pierolapithecus catalaunicus indican que los grandes simios tempranos tenían de algún modo un estilo de vida diferente del de los actuales. La articulación entre la muñeca y la mano sugeriría que nuestros ancestros trepaban verticalmente a los árboles y sólo más tarde comenzaron a desarrollar extensas adaptaciones que les permitieron hamacarse entre las ramas, un comportamiento que se observa en todos los grandes simios vivientes. Los humanos perdimos estas adaptaciones cuando "nos bajamos de los árboles".
 

 Son, como de costumbre, las peculiaridades esqueléticas del Pierolapithecus las que apoyan la hipótesis de Moyà-Solà y sus colaboradores.

Caja torácica, similar a la de los grandes primates modernos, más ancha y plana que la del mono actual. "El tórax es la parte anatómica más importante de este especímen porque es la primera vez que se ha encontrado un tórax similar al de los primates antropomorfos modernos en la historia de los fósiles", afirma Moyà-Solà.

Omóplatos que se extienden a lo largo de la espalda, tal como en el caso de los grandes primates modernos y de los seres humanos. En los monos, los omóplatos se ubican a los lados de la caja torácica, como en los perros.

La zona lumbar de la espina dorsal, relativamente corta y rígida, se diferencia de la de los monos en que permite mayor flexión y extensión.

Estas adaptaciones habrían afectado el centro de gravedad de los Pierolapithecus, facilitándoles la toma de una postura erguida y la capacidad de trepar árboles, afirman los científicos españoles.

En los Pierolapithecus y en los grandes primates modernos, sólo uno de los dos huesos del antebrazo "articula", o se une flexiblemente, con la muñeca. Este rasgo permite un grado relativamente amplio de rotación de la mano que tal vez también le ayudaba a trepar, aseguran.

La estructura de la parte superior de la nariz se encuentra en el mismo plano que los ojos. En los monos, el caballete entre los ojos interfiere con el plano de visión.

El Pierolapithecus, sin embargo, tenía también algunos rasgos más primitivos, similares a los del mono, como la cara en pendiente y los dedos cortos de los pies y manos. Moyà-Solà y sus colegas creen que esto es señal de que varios rasgos surgieron por separado, y quizá más de una vez, en la evolución de los simios.

Mientras tanto, si bien el hallazgo causó sensación en el ambiente científico, dado a que no se cuenta con muchos fósiles del mismo período para poner en contexto el descubrimiento las opiniones acerca de cuál debería ser su lugar en nuestro árbol genealógico difieren.

Según escribe Elizabeth Culotta, para David Begun, de la Universidad de Toronto, "el Pierolapithecus estaría más cerca de los humanos de lo que plantea Moyà-Solà".

Pero para David Pilbeam, de Harvard, el nuevo esqueleto sería aún más primitivo de lo que se piensa. "No podemos asegurar qué quiere decir, pero este esqueleto es fantástico", afirmó.

Para el doctor Héctor Pucciarelli, este trabajo permite entender mejor la evolución humana. "Es que el hombre en última instancia forma parte de la familia de los grandes monos -reflexiona-. Todos estamos en la gran superfamilia hominoidea, dentro de la que se encuentran la hominidea, exclusiva de los humanos, y la pongidea para los grandes antropomorfos."

Por Nora Bär  de LA NACION
Viernes 19 de noviembre de 2004
http://www.lanacion.com.ar/655348

 

  Arriba

Cuadernos de Bioética

INSTITUCIONES
ELABE~Mainetti
Observatorio Indígena
S.I.A. Información Ambiental

REVISTAS

Drogas, mejor hablar de ciertas cosas

Salud & Sociedad
S.I.D.A.: un desafío bioético

PROGRAMAS
Cát. Bioética y Derecho (UBA)

Cát. Derecho de los Pueblos Indígenas (UBA)

Cát. Biotech & Derecho (UBA)
Cát. Propiedad Industrial y Mercado (UBA)

Derecho, Economía y Sociedad

PROPUESTAS
Tesis doctorales y Magistrales

Dominique Lussier ~ Esculturas
Marea baja ~ Maré baixa

Preguntas o comentarios sobre este sitio Web

Programa Panamericano de Defensa y Desarrollo de la Diversidad biológica, cultural y social, asociación civil I.G.J. res. 000834

© ES MATERIAL DE DIVULGACIÓN.  Está autorizada su reproducción total o parcial.  Agradecemos citar la fuente. ¿Como citar el material publicado en estas páginas?

Nedstat Basic - Free web site statistics

Última modificación: Jueves, 07 de Julio de 2005